Una llamado al respeto y a la educación en la diferencia es el realizado a través de las redes sociales por las personas de talla baja a través de un decálogo que logra un amplio eco.
Una llamado al respeto y a la educación en la diferencia es el realizado a través de las redes sociales por las personas de talla baja a través de un decálogo que logra un amplio eco. | Foto: Getty Images/ LPETTET

Redes sociales

Un llamado al respeto: personas de ‘talla baja’ publican decálogo del trato correcto

Advierten sobre algunas conductas, estereotipos y nombres que si bien se han ‘normalizado’ resultan ser hirientes y desagradables para ese sector de la población.

5 de abril de 2023

Laura Clavijo es una abogada de origen barranquillero que padece una condición de ‘talla baja’ y quien, cansada de los tratos incorrectos por su condición de estatura y como mecanismo pedagógico para las personas de su entorno, recientemente publicó a través de sus redes sociales un interesante decálogo del ‘buen trato’ hacia las personas que poseen una condición como la suya.

Este documento ha logrado eco a través de las redes sociales, el cual sirve para generar conciencia frente a la necesidad de corregir algunas costumbres clavadas en la conducta popular que pueden resultar ofensivas para ciertos sectores de la población.

Dentro del decálogo, publicado a través de un hilo de Twitter, la internauta, que vive actualmente en Bogotá y se autodefine como especialista en Derecho Contractual, talla baja y berraquita, afirmó que una de las mejores maneras para no incurrir en malos tratos con personas de su comunidad se refiere a “preguntar y jamás tomes acciones que nos hagan sentir incómodos o débiles”.

Así, dentro del listado enunciado por la mujer, quien reconoce a su vez haber tomado este listado de ‘buenas maneras’ de otra persona a través de las redes sociales, destaca la importancia del saludo. Advierte que si bien algunas personas no saben cómo deben interactuar con personas de talla baja, se debe tener en cuenta que “cuando me vayas a hablar no pongas tu mano en mi cabeza, ponla en mi hombro”, haciendo notar que algunas actitudes al momento de interactuar les resultan molestas.

Carga de celular mediante una batería externa - Foto: Getty Images/iStockphoto
La publicación de la mujer se ha popularizado a través de las redes sociales gracias a su mensaje y a la forma como invita a otros internautas a generar conciencia. | Foto: Getty Images

En ese mismo sentido, la mujer destaca la importancia de ser tratados con ‘normalidad’ haciendo una solicitud: cuando me veas no me pidas tomarme fotos contigo si no te conozco, situación que la mujer complementa aclarando que las personas de baja estatura “no son algo extraño”.

De igual modo, y por la misma senda, la mujer señaló la impertinencia que representa el ser señalados o vistos con extrañeza, aclarando que muchas veces esas conductas les resultan obviamente molestas.

“Deja de señalarme, al igual que tú tengo días pesados y todavía tengo que aguantar que me señales para decirles a los demás, mira el enano”, precisó la mujer, quien también enunció dentro del listado la existencia de algunas actitudes imprudentes, incluso por parte de personas que buscan ser ‘respetuosos’, y que se acercan a ellos para preguntar “si me ofende que le digas a tus hijos enanos”.

En su decálogo, la denunciante también precisó que, en algunos casos, las personas que cuentan con su misma condición de baja estatura también suelen sentirse molestos o incomodados por parte de personas en escenarios comerciales, advirtiendo que funcionarios de servicios como seguridad, o aseo, muchas veces, quizás incluso sin proponérselo, adoptan actitudes que los hostigan.

Yo respeto tu trabajo, pero no abuses de tu puesto ni te pongas a seguirme para quedarte viendo como si fuera algo extraño”, escribió la mujer a través de sus redes sociales, a tiempo que reconoce que si bien ella y otras personas padecen de una condición conocida como ‘enanismo’, resulta un gesto de respeto y buenas maneras en el dirigirse a ellos por su nombre, y no por el de su condición física.

“Sé que soy una persona pequeña y mi condición se llama enanismo, pero tengo nombre y me llamo Laura”, apuntó la abogada que se viraliza en redes sociales gracias a este decálogo.

Creativo
En el decálogo, la mujer advierte que incluso, buscar formas alternativas para saludar a las personas de talla baja puede resultar incómodo para ellos. | Foto: Getty Images

Para finalizar, y en la misma senda de lo anterior, la mujer también pidió a quienes lean su escrito sumarse a la causa, haciendo un llamado a ayudar a “cambiar el estigma y los estereotipos”, señalando incluso que el cambio de actitud frente a esta porción de la sociedad no solo se traduzca en el comportamiento propio, sino también en la formación de las nuevas generaciones, advirtiendo la importancia de educar, desde casa, en el “respeto a las diferencias”. “Es cuestión de mentalizar que sí existen diferencias, pero que deben respetarse”, explica la mujer.

Tras la publicación de este decálogo, Clavijo ha despertado una larga serie de comentarios empáticos que han incluido incluso el mea culpa por parte de otros internautas que incluso han reconocido que “desafortunadamente nos enseñaron a ver la gente de talla baja, pequeña o enanos, como criaturas dispuestas a divertirnos”, haciendo a su vez un llamado a que los medios de comunicación, como generadores de estereotipos, también trabajen en corregir esta clase de situaciones, advirtiendo que “es largo el camino que debemos recorrer para lograr aprender a respetarnos unos a otros”, y notando la necesidad de comenzar a recorrerlo si se quiere llegar a la meta.

Televisión
La denunciante y algunos de los internautas que han interactuado con ella y su decálogo también han apuntado a la necesidad de que plataformas como los medios de comunicación corrijan actitudes que han contribuido a generar estereotipos que resultan contraproducentes al reforzar la idea de que son personas extrañas y su función es 'divertir' o servir de objeto de burla. | Foto: Getty Images

A su turno, otros se han mostrado receptivos y agradecidos con la ‘pedagogía’ emprendida por la mujer y otras personas.