Los daños a las cosechas de arroz por las inundaciones se producen en momentos en que Tailandia, que representa casi el 30% de los negocios globales, impuso un esquema de intervención que probablemente impulsaría los precios aún más, lo que alentaría a los compradores a buscar otras fuentes de suministro. Una escalada en el mercado de la principal materia prima de Asia podría avivar las tensiones a través de la región, donde varios países están luchando con un alza de dos dígitos en el precio de los alimentos, aunque las amplias reservas globales y los nuevos suministros mantendrían a los compradores en calma por ahora. "El daño a 6 millones de toneladas (de arrozales) es sólo un estimado inicial. Necesitamos realizar un sondeo de nuevo después de que baje el nivel del agua de las inundaciones", dijo a Reuters Apichart Jongsakul, director de la oficina de economía agrícola. El funcionario agregó que la cifra, que representa un alza de 50 % frente a estimados previos, se refiere a la cosecha principal. Como resultado, Tailandia no lograría cumplir con sus compromisos de exportación a Indonesia, dijo el viernes el ministro de Comercio indonesio, Gita Wirjawan, lo que obligaría a la mayor economía del sudeste de Asia a explorar otras fuentes de abastecimiento. "Acabo de recibir información de que (Tailandia) no lograría cumplir su compromiso de vender y enviar arroz a Indonesia", dijo Wirjawan. "Por ende, estamos intentando hallar una solución, hay varias alternativas", agregó. Reuters