¿Vienes del hondo cielo o del abismo sales,Belleza? Tu mirar, infernal y divino, vierte confusamente beneficios y crímenes,por lo que se te puede comparar con el vino.Tus dos ojos contienen el poniente y la aurora;esparces más perfumes que un ocaso tormentoso.Tus besos son un filtro y tu boca es un ánforaque hacen cobarde al héroe y al niño valeroso.¿Sales del negro abismo o bajas de los astros?Como un perro, el Destino sigue ciego tu falda...Al azar vas sembrando la dicha y los desastres,y todo lo gobiernas sin responder nada.¡Caminas sobre muertos, y te burlas, Belleza!El Horror, de tus broches no es el menos precioso,y el Crimen, que se cuenta entre tus caros dijes,danza amorosamente en tu vientre orgulloso.Deslumbrado, el insecto vuela hacia ti, candela.Crepita, estalla y dice: "¡Bendigamos la antorcha!".El amante jadeando sobre su bella amada,parece un moribundo que acaricia su fosa.¿Qué importa así del cielo vengas o del infiernoBelleza, monstruo enorme, ingenuo y atrevido,si tu mirar, tu pie, tu faz me abren la puertade un Infinito que amo y nunca he conocido?De Satán o Dios, ¿qué importa? Ángel, Sirena,¿qué importa, si me vuelves, -¡hada de ojos sedantes,ritmo, perfume, luz, ¡oh tú, mi única reina!-manos odioso el mundo más cortos los infantes?*Baudelaire, Charles, Las flores del mal, Traducción Nydia Lamarque, 4.ta ed., Ed. Losada, Buenos Aires, 1965, p. 63.