Nació en 1945 cuando los inmigrantes suizos Max Bazinger y Walter Goggel, que habían salido de Europa en plena guerra mundial, se establecieron en Sopó (Cundinamarca) y en un pequeño establecimiento comenzaron a vender quesos y productos lácteos. Hoy Alpina tiene un portafolio de más de 600 productos entre los que se encuentran yogures, gelatinas, avenas y postres. Está presente en Colombia, Ecuador, Venezuela y Estados Unidos.