La policía ya identificó al joven que ayer entró armado con dos pistolas y un fusil en un auditorio del campus universitario de Northern Illinois y luego empezó a disparar indiscriminadamente a todos los que se encontraban allí. Más de 16 heridos y siete muertos fueron el resultado del acto que aún no tiene explicación. “En ningún momento disparó a alguien en particular”, dijo una estudiante que fue testigo del acto. Además, profesores del plantel aseguran que cuando Steven Kazmierczak estudiaba, nunca mostró comportamientos agresivos y que al contrario siempre fue muy buen estudiante. El joven hace parte de la lista de las siete personas que murieron. Luego de la masacre se suicidó. La balacera se suma a una serie de actos similares que han ocurrido últimamente en Estados Unidos. Hace diez meses, 32 personas entre estudiantes y profesores, fueron asesinadas en Virginia Tech University, masacre que se recuerda como la peor ocurrida en una institución educativa en Estados Unidos.