Primero fue Uruguay. Luego Brasil. Y en el medio estuvo Paraguay, una selección tradicional del fútbol sudamericano que no está a la misma altura de los brasileños y los uruguayos por historia pero que ha ganado dos veces la Copa América y ha llegado en numerosas ocasiones a las instancias definitivas del torneo, así como a varias fases finales de los Mundiales.La eliminación prematura de estas tres selecciones fue la noticia más importante que dejó la fase de grupos del torneo conmemorativo que se celebra en Estados Unidos con motivo del centenario de esta competición, la más antigua del fútbol de selecciones del mundo.Fue tal el impacto de la salida de estas selecciones que dos de los tres entrenadores salieron de su cargo. Ramón Díaz, entrenador de Paraguay, renunció y Dunga, de Brasil, fue despedido por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).Nadie esperaba que rivales con tanta historia tuvieran que hacer las maletas tan pronto, pero esto solo demuestra que la brecha entre los llamados grandes y los chicos es cada vez más pequeña.Uruguay no se despedía tan temprano de una Copa América desde la edición celebrada en  Bolivia-1997. Brasil, por su parte, no quedaba afuera en la fase de grupos desde Argentina-1987, y a Paraguay no le ocurría algo similar desde Colombia-2001.Uruguay, sin Suárez no es igualHay jugadores que pesan mucho desde lo anímico pero también desde lo futbolístico para un equipo. Tal es el caso de Luis Suárez, máximo goleador en las grandes ligas europeas en la temporada 2015/2016 con el Barcelona, cuya ausencia fue una baja muy sensible para la selección uruguaya.El atacante uruguayo sufrió una lesión en la final de la Copa del Rey que puso en peligro su participación en la Copa América Centenario. Sin embargo, el cuerpo técnico de la selección celeste, liderado por el veterano entrenador Oscar Washington Tabárez, decidió llevarlo entre los convocados para utilizarlo en las fases finales del torneo.  Pero no contaban con la eliminación anticipada tras dos partidos. El equipo de Tabárez no encontró nunca su juego y cayó ante México por marcador de 3-1 y ante Venezuela por la mínima diferencia con gol de Salomón Rondón. Lo más preocupante fue la falta de gol, pues Edinson Cavani tuvo la pólvora mojada durante todo el torneo.Ante este panorama, Luis Suárez protagonizó un bochornoso incidente en el que encaró de forma grosera al cuerpo técnico por no dejarlo ingresar al campo de juego y ayudar a sus compañeros. Pero después se retractó y pidió disculpas. “Nunca encontramos el juego que queríamos y la ubicación que debíamos tener. No creamos grandes posibilidades”, señaló Tabárez. Y aunque el triunfo por goleada 3-0 ante Jamaica sirvió para despedirse con altura del torneo, “el balance general es que hicimos una mala actuación”, añadió el entrenador uruguayo.No obstante, Uruguay lidera las eliminatorias sudamericanas hacia el Mundial de Rusia 2018, y esta experiencia le servirá para corregir sobre los errores cometidos y afrontar de la mejor forma los partidos que vienen en septiembre y octubre.Brasil, en deuda con su historiaSi hay una selección del mundo que por historia infunde miedo en sus rivales es la de Brasil. Sin embargo, los tiempos en los que el ‘jogo bonito’ de la ‘verdeamarela’ deleitaba al mundo o en que grandes estrellas como Romario, Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo o Kaká ganaban torneos es cosa del pasado.La actual generación de la ‘Seleçao’ es una de las menos memorables en su rica historia. En 2014 fueron anfitriones de la vigésima edición de la Copa del Mundo y a pesar de haber llegado a las semifinales, cayeron eliminados con una vergonzosa derrota por 7-1 ante Alemania, selección que a la postre dio la vuelta olímpica en el estadio Maracaná.En la Copa América Chile-2015, el equipo dirigido por Dunga fue eliminado por Paraguay en los cuartos de final y en las eliminatorias hacia el Mundial Rusia-2018 están parcialmente por fuera de la zona de clasificación en la sexta casilla.Pero la eliminación en primera fase de la Copa América Centenario a manos de Perú fue la gota que rebosó la copa y Dunga fue despedido. La situación era insostenible y aunque muchos lo ven como el gran culpable del rendimiento del equipo, otros consideran que varios jugadores no tienen el nivel necesario para estar en la selección.  No cabe duda que las ausencias de Neymar Jr., Douglas Costa y Thiago Silva pesaron en la ‘canarinha’, pero no es una excusa para el fracaso rotundo en la Copa América Centenario.Se habla de Tite como posible reemplazante de Dunga. Independientemente de quien sea nombrado, el entrenador que asuma el cargo tendrá un desafío enorme: devolverle a Brasil su lugar en el mundo del fútbol de selecciones donde siguen siendo los máximos ganadores de la historia con cinco títulos mundiales.Paraguay, borrón y cuenta nuevaLa selección paraguaya de fútbol comenzó un proceso de renovación con el entrenador argentino Ramón Díaz, tras el fracaso en las eliminatorias hacia Brasil-2014 donde la ‘albirroja’ quedó última en la tabla de posiciones.Con Díaz el equipo logró llegar a las semifinales de la Copa América Chile-2015 y quedó cuarta en dicho torneo. En las eliminatorias hacia Rusia-2018, tuvieron buenas actuaciones ante Argentina y Brasil, y están en la lucha por un cupo. Todo esto significó no solo una mejoría en el rendimiento del equipo sino también en cuanto a resultados.Sin embargo, el fracaso en la Copa América Centenario provocó la salida de Ramón Díaz, que según fuentes de la Asociación Paraguaya de Fútbol, se dio por la presión que la prensa ejerció sobre el entrenador.  Los paraguayos deberán hacer borrón y cuenta nueva con un nuevo entrenador que deberá tratar de continuar lo que hizo Díaz y buscar la clasificación al Mundial Rusia-2018.