El general Carlos Alberto Ospina, comandante del Ejército, es conocido entre su tropa por odiar el protocolo y los eventos sociales. Por eso no sorprendió que el día de su ascenso pidiera como únicos acompañantes, no a la familia como suele ocurrir, sino a unos soldados lisiados del Batallón de Sanidad y a unos niños de Saravena, Arauca, donde opera una zona de rehabilitación.
confidenciales
Buen gesto
El general Carlos Alberto Ospina, comandante del Ejército, es conocido entre su tropa por odiar el protocolo y los eventos sociales
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6 de enero de 2003, 12:00 a. m.