En la mayoría de las democracias del mundo sería una desventaja para un candidato que se supiera que mató a alguien en su pasado. Pero en Guatemala está sucediendo exactamente lo contrario. Se trata del político Alfonso Portillo, candidato a la presidencia por el opositor partido Frente Republicano Guatemalteco, quien se encuentra en el primer lugar de las encuestas de cara a las elecciones del próximo noviembre. Portillo sorprendió al país hace dos semanas cuando admitió haber dado muerte a dos hombres en el estado mexicano de Guerrero en los años 80, pero "en defensa propia". Lo que realmente sacó el caso de lo común es que el hecho, que nunca fue llevado a los tribunales, se convirtió en fuente de uno de los eslogans de Portillo: "Un hombre que defiende su vida puede defender la de los ciudadanos".
CANDIDATO HOMICIDA
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17 de octubre de 1999, 7:00 p. m.