Sólo por ligereza derivada de otra de un colega del noticiero RCN, terminé 'bajando' en la montaña que de pura 'rusa' más pareció una 'ruleta'.Pero no lo merezco. Lo único que está claro es que yo tenía las pruebas de las peligrosas deficiencias del puente peatonal cuestionado. Tanto que éste fue cerrado con morosa diligencia por la administración a las pocas horas de mi denuncia televisiva. ¿Para qué necesitaba un ingeniero? Y lo peor ¿para qué un ingeniero impostor?Me merecía, al revés, un 'subiendo' por la denuncia, y por mi eficiente control político a los sobrecostos de los bolardos, las irregularidades en la contratación del puente de la 92 y en la malla vial, el turismo de los altos funcionarios distritales, etc. Armando Benedetti Villaneda, concejal de Santafé de Bogotá Bogotá