Las declaraciones del general comandante del Ejército Jorge Enrique Mora Rangel en el #903 de SEMANA no deja de dejarme asombrado la forma como ofende, insulta y ahora estigmatiza a los militares retirados al decir: "En este momento vincular militares retirados con la institución es una gran irresponsabilidad". Aseveración que atenta contra la vida y honra de este personal que en alguna forma vistió el uniforme con valor, sacrificio y abnegación. La sindicación que hace en la entrevista no pasa inadvertida para cualquier ciudadano común y corriente (que no haya prestado servicio militar), ya que indica que todos los retirados somos unos delincuentes.Confrontando su argumento me pregunto dónde quedan aquellos retirados que se encuentran enseñando como profesores en la Escuela Militar, Escuela Superior de Guerra, universidades, institutos; aquellos que son miembros de la Academia de Historia y otros de directores de diferentes empresas oficiales y privadas. Dónde quedan oficiales, suboficiales, soldados especialmente aquellos que han quedado lisiados de por vida por las minas llamadas quiebrapatas y que retirados se encuentran afiliados en diferentes asociaciones propias a lo que era su fuerza como otras asociaciones civiles y que respaldan la acción de la fuerza pública en contra de las fuerzas generadoras de violencia. Mayor (r) Alfonso M. Calderón V. Bogotá