Respecto a la columna de Antonio Caballero en la edición #991 sobre los 33 enanitos deseo añadir nuestro aporte a la globalización, me refiero al aporte de los latinoamericanos: si algo se ha globalizado para nuestros pueblos es la clonación de una clase política podrida, mal oliente, ladrona, corrupta y corruptora. En este paisito que es El Salvador, también en nombre de la libertad, de la democracia y lo que es peor en nombre de Dios (en verdad don dinero, don poder) se cometen las sinvergüenzadas más grandes al estilo de los Names, Turbayes (que gobernó con “los más capaces”), que encontró en su momento Samperes, “príncipe de príncipes en cinismo”, y de los que se creen salvadores de Colombia como los Pastranas. Qué revolución debemos hacer para acabar con la coprohistoria de nuestras sociedades latinoamericanas.