Muchos se sorprendieron cuando no vieron a Catalina Aristizábal en la presentación del Desafío: Súper Humanos 2019, reality que presentó los dos años anteriores. “Fue una decisión del canal –explica–. Querían un cambio radical que está cumpliendo con mucho éxito Andrea Serna. Para mí fue un ciclo cumplido”. Y es que la imagen de Catalina tiene la particularidad de generar gran recordación, es familiar y cercana para los televidentes. No en vano lleva más de 20 años en las pantallas.

Cuenta que de niña no quería ser como su mamá, Yamile Humar, una de las más bellas y destacadas actrices de los años setenta y ochenta en Colombia. “No, no”, corrige rápidamente. “No quería hacer lo mismo que ella, porque me molestaba  que la reconocieran y le pidieran autógrafos en la calle o cuando iba al colegio. Mejor dicho, la fama me incomodaba, me daba pena”. Sin embargo, el ADN se impuso sobre su voluntad. “La linda de mi casa siempre fue mi hermana Natalia, era modelo. Yo tenía complejo de patito feo, usaba brackets y mi mamá era la que me cortaba el pelo... Me parecía a Betty, la fea”, dice entre risas. Patricia Vásquez la invitó a que la acompañara a grabar ‘Pido la parola‘ y cuando apareció en cámara un directivo de RCN la vio y la citó a un casting. Un día, mientras acompañaba a su hermana a un desfile, Irma Aristizábal y Viena Ruiz la vieron y le propusieron hacer un catálogo. “Entonces pensé que no era tan fea y acepté hacer mis primeras fotos. Tenía 13 años y aquí estoy”.

A la televisión también llegó por casualidad. En 1998, su gran amiga Patricia Vásquez formaba parte del elenco de Pido la parola. La invitó a que la acompañara a grabar el programa en RCN y, sin querer, apareció en cámara. Un directivo del canal la vio, la citó a un casting y a los pocos días comenzó a presentar Catalina y punto, la sección de entretenimiento de Noticias RCN que la lanzó a la fama. En 2004 cambió la presentación por la actuación. Debutó como protagonista de la telenovela del Canal Caracol Mesa para tres y continuó en La saga, El baile de la vida y Tu voz estéreo. Sin darse cuenta, le seguía los pasos a su mamá y la fama empezó a ser parte de su día a día.

En su rol de mamá les ha inculcado a sus hijos, Oriana y Emiliano, el gusto por la comida saludable. “No impongo nada a la fuerza, la mejor formación se da a través del ejemplo”. También participó en las películas colombianas Dios los junta y ellos se separan, Rosario Tijeras y Bluff. Sin embargo, su sueño era más sencillo: casarsey tener hijos. Lo hizo realidad. El 9 de septiembre cumple 13 años de matrimonio con el exfutbolista y empresario deportivo Lucas Jaramillo. La mamá de Oriana y Emiliano recuerda su etapa de actriz como un tiempo difícil: “Los niños estaban muy chiquitos, y yo pasaba muchas horas grabando fuera de casa, sin horario fijo. Lloraba todos los días porque no podía estar con ellos. Tenía un corto circuito en mi vida, entonces desde el corazón renuncié a la actuación para dedicarme a mi familia”. En ese momento, Yamid Amat le ofreció ser una de las presentadoras de “1, 2, 3”, sección final del noticiero CM& que cuenta en breves cápsulas el acontecer político del país. “Me permitió volver a la televisión en un horario ideal y probarme en una faceta diferente. Fui muy feliz durante los siete años que trabajé con él”.

En 2016, renunció de nuevo a su vida de estrella de la televisión para vivir en Miami. Con una carrera consolidada y las redes sociales no fue difícil volver a empezar. Hoy a sus 41 años es directora y productora del programa de bienestar E! Fitness para el canal E! Entertainment, diseña ropa deportiva y accesorios, tiene una línea de productos estéticos a base de marihuana, ha escrito tres libros y es una de las influenciadoras digitales más importantes del momento. Tiene un millón y medio de seguidores en su cuenta de Instagram, donde publica rutinas de ejercicios y recetas saludables enfocados en el bienestar físico, mental y espiritual.

Catalina promueve el principio de mamás conscientes y activas: “Hay que centrarse en el bienestar de la familia sin descuidar el tiempo para uno mismo”. Este estilo de vida, que claramente no es una pose, ha hecho de Catalina un referente. Hace poco fue nombrada embajadora del Festival Carbono Neutro, desde donde promueve hábitos para lograr un equilibrio entre el individuo y su entorno. “Soy consciente de la gran responsabilidad que tengo especialmente con las mamás y los jóvenes. No me gusta vender ilusiones ni falsedades. Después de llevar una vida de estrés y malos hábitos alimenticios, logré darle un giro a mi vida a través del ejercicio, la meditación y una nutrición balanceada con base en productos orgánicos”.

Es una filosofía que practica en familia y que se ve reflejada en su nueva vida. “Todos pueden hacerlo, solo se necesita amor por uno mismo, por la familia, mucha disciplina y voluntad”, concluye. * Este artículo hace parte de la última edición de la revista Jet Set. Puede leer otros aquí.