Dolor y Gloria, Pedro Almodóvar (2019) - estreno en Colombia, por definirse
Lo dice Pedro Almodóvar en la página oficial de su productora, El deseo: “Dolor y Gloria narra una serie de reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. Primeros amores, segundos amores, la madre, la mortalidad, algún actor con el que el director trabajó, los sesenta, los ochenta y la actualidad. Y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. También habla del teatro como elemento que dinamita/dinamiza el pasado y lo arrastra hasta el presente. Habla de la creación, cinematográfica y teatral, y de la imposibilidad de separar la creación de la propia vida. Al contrario que Julieta, Dolor y Gloria será una película con protagonistas varones (Antonio Banderas y Asier Etxeandía), donde también recupero a dos actrices que adoro, Penélope Cruz y Julieta Serrano, en personajes secundarios esenciales”. Le puede interesar: Los 10 mejores álbumes de enero de 2019 Cuando escribió esta sinopsis, Almodóvar omitió que en su película debutaría en el cine la cantante Rosalía, que tanto ha dado de qué hablar con sus canciones, voz y videos. *** Matangi / Maya / M.I.A. Steve Loveridge (2018) - estreno en Colombia, 7 de marzo
Dos décadas de vídeos caseros son el vehículo para revelar la vida de M.I.A., primero como refugiada en Londres huyendo de la guerra en Sri Lanka y luego como estrella en un negocio que no tolera posicionamientos políticos. Documentalista de vocación, M.I.A. empezó a grabar su vida hace veintidós años y la de su entorno en el sur de Londres, donde su familia, de origen tamil, se había refugiado escapando de la guerra. Le sugerimos: Ahmad Zahir: el ‘Elvis afgano‘ que simboliza tiempos mejores El ingente material en vídeo que llegó a acumular permite reconstruir su recorrido vital como joven inmigrante, para la cual la música era la única brújula que le permitía ubicarse en el mosaico racial londinense. Y todo lo que vino después: su descubrimiento del hip hop y la música urbana, su efímera colaboración como documentalista con Elastica (“la primera vez que entró a una casa en Notting Hill”), la búsqueda obsesiva de su propio sonido y de su propia historia, los viajes a Sri Lanka, la visita de su padre (líder y fundador de una guerrilla tamil), su estrellato repentino y su determinación para aprovechar ese estatus para denunciar un genocidio del que ni Europa ni Estados Unidos ni los que cortan el bacalao en la industria del entretenimiento siquiera querían oír hablar (con información de In-edit).