Boto, bufeo, delfín del Amazonas o delfín rosado son algunos de los nombres de una de las criaturas más fascinantes y más amenazadas de las especies que habitan en Colombia. Los delfines se usan como carnada para atraer otros peces del río Amazonas que los habitantes de la zona pueden vender y ganarse la vida. Hace cuatro años, la cadena de televisión brasileña Globo emitió un video que se convertiría en la escena de apertura de Río abajo (2017) de Mark Grieco: de noche unos pescadores, armados con arpones, atrapan, matan y luego pican a un delfín. Las imágenes causaron un revuelo en Brasil, al punto que el gobierno tomó acciones inmediatas para cambiar las leyes y prevenir más matanzas. Grieco quedó fascinado tanto con las imágenes como con lo que no mostraban: ¿quién las había grabado? ¿por qué lo había hecho? y ¿cómo llegaron a los medios?Le puede interesar: 7 películas para salvar al mundoEl cineasta, quien realizó el documental Marmato (2014), una obra dedicada a la explotación minera en Colombia, regresó al país para encontrar el pueblo remoto en el cual se había grabado el video para contar la historia completa. Con el cinematógrafo colombiano Helkin René Díaz y el productor Torus Tammer, entre muchos otros, se aventuró a la selva para descubrir la compleja mezcla de implicaciones sociales, económicas y ambientales, incluyendo hasta dónde están dispuestos a llegar las personas que rodean a los delfines, la pesca y la vida en el Amazonas.

El documental Río abajo, que se estrenó por primera vez en el Festival de cine de Tribeca el Día de la Tierra y participó en IndieBo, llega el primero de marzo a Netflix (se encuentra en el catálogo como A River Below). Tammer, para celebrar la llegada del documental a la plataforma de streaming compartió fotos y anécdotas sobre el rodaje de la película en esta galería.Le puede interesar: ‘Pokot‘: un ecothriller feminista