La coyuntura económica actual ha obligado a las empresas del mundo a actuar de una forma más rápida para obtener resultados en un menor tiempo y poder adaptarse a las nuevas demandas del mercado mundial. En este sentido, las formas de actuar dentro de las empresas también han cambiado y, según la Escuela de Administración y Dirección de Empresas MIT Sloan, las metodologías ágiles están marcando la diferencia entre las compañías que logran mantenerse a flote de las que no lo hacen.  Lea también: Los ocho elementos que no deben faltar en la hoja de vida Las metodologías ágiles son un conjunto de estrategias que permiten que la compañía sea flexible y se adapte constantemente dependiendo de las necesidades puntuales.  Asimismo, los empleados de una compañía ágil son aquellos capaces de adaptarse a nuevas dinámicas que permiten optimizar procesos y tiempos, aumentar la productividad y mejorar la calidad de su trabajo.  Para aplicar una metodología ágil, un líder o gerente debe olvidarse de los planes de acción a largo plazo y debe construirlos semana a semana, estableciendo una serie de objetivos precisos que debe conseguir. "La evaluación del plan de acción se hace casi en tiempo real, el líder debe encargarse de analizar si los objetivos se cumplen y, si no lo hacen, debe cambiarlos inmediatamente", afirmó el presidente de la empresa de tecnología Davinci, Juan Díaz. Para ello, toda empresa ágil necesita dar el paso a la transformación digital y aplicar modelos de big data que arrojen información en tiempo real de los resultados de la estrategia, para poder hacer los cambios que se requieran.  Las metodologías ágiles implican establecer tres protagonistas: un líder, con la misión de convertir especificaciones del cliente en una lista de historias de usuario; el equipo de desarrollo, con el objetivo de elaborar, construir e implementar lo que se necesite; y el consumidor, quien finalmente se beneficia del producto de alguna forma. Como la agilidad debe primar, es necesario tener un canal de comunicación instantáneo con el equipo de trabajo estableciendo tareas específicas con horarios puntuales.  "Las metodologías ágiles y los modelos de flexibilización son una excelente opción para que las empresas accedan a talentos digitales de muy alta calidad y a equipos especializados en ejecutar proyectos puntuales en tiempo más cortos", dijo Carolina Chaves, gerente de operación de Page Consulting, línea de la consultora PageGroup.  Una empresa con metodologías ágiles se caracteriza por enfocarse en la resiliencia y toma decisiones en torno a la fuerza laboral y a la reducción de costo priorizando áreas como el mejoramiento de las habilidades de los colaboradores, para ser más competitivos.  También le puede interesar: El 85% de los ejecutivos piensan que las empresas no existen solo por dinero Además de mejorar la competitividad de las compañías, las empresas que aplican enfoques ágiles en la gestión de sus proyectos incrementan hasta un 30% sus beneficios totales y elevan sus ingresos un 37% más rápido que las que no lo hacen, según Page Consulting. A pesar de los cambios que están experimentando las empresas a raíz de la covid-19, Page Consulting demostró que aquellos líderes que han podido combinar la flexibilidad con un enfoque en las personas, las tecnologías y sus procesos ven más sólido su futuro. De acuerdo con la consultora, las empresas del sector financiero y de tecnología llevan la delantera en la implementación de metodologías ágiles, seguidas de sectores como salud y educación. Y aunque inicialmente se aplicaban para el área de tecnología, hoy en día ya las usan para mercadeo, ventas y recursos humanos, entre otras. "En esencia, cada proyecto con esta mezcla y con la implementación de metodologías de agilismo debería tener como resultado entregas incrementales que permiten evaluar y valorar con agilidad, ajustes y mejoras con auténtica generación de valor para los clientes”, concluyó Chaves. Lea también: ¿Qué debe hacer una empresa si un empleado tiene covid-19 en la oficina?