El dolor es una sensación molesta que puede ser consecuencia de una lesión o un daño en algún órgano o tejido del cuerpo. Es una situación que puede alterar el comportamiento de tu peludo y afectar seriamente su bienestar y de paso, el tuyo. ¿Cómo saber que algo le duele? Algunos perros te dejarán saber si están experimentando dolor, pero otros son más estoicos (especialmente las razas de guardia y de pastoreo). Recuerda que los caninos tienen una tolerancia al dolor más alta que la de los humanos y algunos pueden esconder las molestias físicas como parte de su instinto de supervivencia. Te recomendamos: Estas son las enfermedades de piel más comunes en las mascotas Debido a que los peludos no pueden hablar, su forma de manifestar el dolor se da a través del cambio de comportamiento o de la ausencia de algunas de sus acciones habituales. Si tu peludo sufre de alguna molestia que le genera dolor, podrá demostrar algunas de las siguientes señales: VocalizaciónNegarse a subir escalerasInactividadDificultad para moverseMolestia o irritabilidad al ser cargadoBaja tolerancia al ejercicioMenor acicalamientoCambio en sus hábitos de orina o defecaciónIrritabilidad CojeraJadeo
En caso de que tu perro exhiba alguno de estos comportamientos, debes acudir al veterinario lo antes posible. Mientras llegas al médico, procura manejar suavemente a tu peludo y, dado el caso, alterna compresas frías y calientes en el área donde manifieste mayor intensidad de dolor. Mira también: ¡No le des dulces a tu perro! Estos son sus peligros Opciones terapéuticas
Foto: 123 RFEn la práctica, los mismos medicamentos que se usan para combatir el dolor en humanos se utilizan en peludos, pero no es aconsejable que le suministres a tu perro medicinas que provengan de tu botiquín personal, pues podrías empeorar la situación o intoxicarlo. Lo más importante es seguir las instrucciones del veterinario y nunca ‘automedicar’ a tu mascota. Existen cinco grandes opciones para disminuir el dolor en perros: nutracéuticos, antiinflamatorios no esteroidales, opioides, esteroides y alternativas holísticas. Como casi todo en la vida, no existe la solución perfecta, por lo que seguramente el veterinario te expondrá los pros y los contras de cada una de ellas. En todo caso, la selección de la alternativa dependerá de la intensidad del dolor y de la historia clínica de tu peludo. Te puede interesar: Las cosas a las que los perros les tienen mucho miedo Pide a tu veterinario una copia del plan de tratamiento, así como las instrucciones (y una demostración) de cómo administrar la medicina a tu perro. Debes poder administrar el medicamento tal y como lo sugiere el veterinario (muy poca o mucha cantidad puede causar problemas). Recuerda, además, que lo que es bueno para un perro no necesariamente es recomendable para otro, así que sigue las instrucciones al pie de la letra. Tu perro puede manifestar las siguientes reacciones adversas a ciertos medicamentos: Cambios en el comportamientoInapetenciaEnrojecimiento de la piel
Vómito Si notas algunos de estos síntomas, detén el tratamiento y acude al veterinario inmediatamente. No son sólo drogas Los tratamientos contra el dolor en perros no se limitan a la administración de medicamentos. Las siguientes alternativas pueden funcionar paralelamente a los fármacos y en ocasiones resultan muy útiles cuando se trata de problemas recurrentes de difícil resolución. Estas opciones han demostrado buenos resultados: HomeopatíaAcupunturaRehabilitación físicaTerapia láserManejo nutricional para disminuir el peso corporal
No dejes de ver: Perro nuevo, ¿cómo evito problemas, si ya tengo uno en casa? No dudes en preguntarle al veterinario sobre la posibilidad de incorporar este tipo de alternativas terapéuticas dentro del plan de manejo del dolor de tu peludo. Debes tener en cuenta que un ambiente tranquilo y libre de estrés, así como el manejo gentil y cariñoso de tu peludo, contribuirán en gran medida a combatir el dolor y garantizar el bienestar de tu mascota.