Contados días les quedan a las FARC con el rótulo de grupo armado. Al mismo tiempo que los colombianos se alistan para depositar el voto que podría poner fin a los 52 años de guerra con esa guerrilla, los delegados de la décima conferencia se preparan para pregonar la noticia más importante en los últimos años.Sí, ese sería el veredicto final al que habría llegado la máxima instancia de la guerrilla sobre el acuerdo que suscribieron con el Gobierno el pasado 24 de agosto. Desde cuando se anunció el feliz término de la negociación, al acuerdo de paz le faltan dos bendiciones: la de los colombianos y la de las FARC.Esta última estaría a punto de producirse. Aunque faltan dos días para a clausura de la Conferencia guerrillera y los comandantes de los frentes aseguran que las tropas están alineadas para dar el salto final a la vida civil. “Ha surgido un respaldo total y unánime a lo acordado. Se podría decir que es el Sí de las FARC al acuerdo. Nuestra apuesta es total”, dijo a Semana.com Benkos Biojo, miembro de la delegación de paz e integrante de la subcomisión del fin del conflicto.Su voz no es la única que se oyó en los Llanos del Yarí. En la misma orilla se paró Erika Montero, parte de la delegación y otros miembros del grupo armado insurgente que desde el sábado participan de la discusión. Aunque para ella, la noticia deja en firme el compromiso que tienen las FARC de cara al acuerdo final, todo se resolverá el próximo 2 de octubre en las urnas. “El balón está ahora en la cancha del pueblo colombiano”, señaló.En el punto de la refrendación todo parece indicar que ya pasaron la página, pero el tema de las FARC como movimiento político aún está en el tintero. El nombre, los nuevos miembros del secretariado y la visión de lo que sería la nueva organización siguen en veremos.Se ha dicho que habrá cambios trascendentales en este nuevo renacer. Uno de ellos tiene que ver con el papel que desempeñarán las mujeres en la nueva organización y el liderazgo que esperan asuman no sólo en el tránsito político, sino también en la implementación de cada uno de los acuerdos.“Hay muchas propuestas que apuntan a que en el nuevo partido haya una participación importante de mujeres. Son ellos los que están proponiendo que haya un buen número en la dirección del partido”, le dijo una fuente al tanto de las discusiones a Semana.comAl igual que Benkos, Érika tampoco descarta la posibilidad de llegar al Congreso. Eso sí, como plantea ‘Pedro’, comandante del frene 34, todas estas proyecciones que tienen dependerán de lo que al final de esta semana “disponga la organización”. “Me proyecto como un ciudadano en ejercicio que tiene sus derechos políticos y eso es lo que determina donde estaré”, apuntó Biojo.Sobre el tema de las disidencias todos coinciden en apuntar que la noticia tomó una dimensión que no es la “real”. “Es una cuestión aislada de los acontecimientos. No es ningún Frente Primero. El Frente Primero como tal está representado acá en la conferencia. Simplemente puede haber unos cuantos que se quedaron por allá y que no han obedecido al lineamiento. Eso no interrumpe nada. Ni el proceso de paz, ni la misma conferencia”, señaló Ezequiel, miembro del Estado Mayor de la dirección del frente 37.Biojo lo califica como un “Caballo de Troya vacío”, una visión que comparten varios miembros de la guerrillerada que parecen fielmente alineados con lo que manda el Estado Mayor y a quienes les preocupan más los riesgos que se vienen con la dejación de armas, la “fuerza” que en algunas zonas del país han tomado las bandas criminales y la escasa lectura que a su juicio se ha hecho de las pistas que han dejado las FARC sobre el compromiso que tienen con los acuerdos.“En medio de la guerra la actividad te lleva actos deshumanizantes. Las FARC nunca perdieron ni la visión ni el carácter humanístico de su causa. Que se han cometido errores no voluntarios, o haya habido circunstancias no deseadas por nosotros es una cosa. Sin embargo, la responsabilidad que nos quepa por esos actos tenemos y hemos tenido la responsabilidad de asumirla. Esas hondas heridas sólo es posible subsanarlas con la verdad absoluta y las FARC en todo su componente no le tienen miedo a la verdad”, puntualizó Benkos. Él fue uno de los hombres que participaron del primer mea culpa que hizo la guerrilla en medio de la negociación, frente a las víctimas de Bojayá.*Enviada especial de Semana.com a los Llanos del Yarí.