Ayer, en un comunicado de prensa, el Grupo Argos dijo que el “patrimonio (del Grupo Sura) pasó de “COP 19 billones a COP 30 billones” en los últimos 10 años. Lo que no explicó es que en el transcurso de ese tiempo, el Grupo Sura ha hecho emisiones de acciones que han diluido a sus accionistas. Adicionalmente, en los 30 billones de pesos que dicen tener en el comunicado están sumando participaciones minoritarias de sus filiales que corresponden a sus socios, no a los accionistas.
Según capital IQ, si se calcula el patrimonio neto por acción a inicios de 2011, y se compara con el de septiembre de 2021, lo que muestra es un crecimiento del patrimonio sin ajustar por inflación de apenas 2% anual. Ajustado por inflación, el patrimonio por acción decrece 1,8%.
Por transparencia, este tipo de comunicados deberían ser claros. Pueden confundir al mercado. Cualquiera puede crecer su patrimonio diluyendo a sus accionistas. Lo que realmente es importante es es el valor generado por acción, lo cual refleja la gestión de sus administradores en la creación de valor a través del tiempo.
En un comunicado en Navidad, el Grupo Sura le solicitó “a la Superintendencia Financiera de Colombia que vele por la veracidad de la información que se publica sobre un emisor de valores en un medio masivo de comunicación”.
Realmente la Superintendencia Financiera y las demás autoridades deberían velar por lo que publican los emisores de valores. El escrutinio de los medios es legítimo en una democracia, más aún cuando comunicados emitidos por esos emisores pueden confundir a la opinión pública.
Por otro lado, hacia las 10:53 a.m. de este viernes, la acción ordinaria del Grupo Sura continuaba su declive, con un descenso del 5.79%. Cotizaba a 27,030 pesos. Esto se da tras las decisiones de las juntas directivas de Grupo Argos y Grupo Nutresa. El mercado no está nada contento, y parece no creerles.
La oferta del Grupo Gilinski por un porcentaje no controlante de Grupo Sura es de US$ 8.01 por acción, lo que equivale a 32,416 pesos a la tasa de cambio actual de 4,047 pesos por dólar. Ayer se conoció por varios medios de comunicación que los Gilinski podrían estar dispuestos a liberar el mínimo del 25,3% en la OPA. En este caso, de liberarse el mínimo y si Gilinski toma lo que le dan, reflejaría una prima del 20% por encima del precio actual.
El periodo de aceptación de la OPA por Grupo Sura termina el próximo martes 11 de enero a la 1:00 p.m. Los fondos de pensiones y demás potenciales vendedores tienen que tomar una decisión en los próximos días. En un comunicado del Grupo Argos, el mayor accionista del Grupo Sura, la compañía indicó que: “El precio por acción establecido en la OPA equivale a un múltiplo del precio / valor en libros de 0,68 veces que, comparado con otras transacciones de los sectores en los que participa Grupo Sura en Latinoamérica, cuyo promedio en los últimos 10 años ha estado por encima de 2 veces, evidencia que la oferta no reconoce el valor del Grupo Sura”.
Lo que quieren decir es que el Grupo Sura vale más de 4 veces de lo que cotizaba en bolsa en el día previo a la OPA. Con estas declaraciones se podría interpretar que la búsqueda de su potencial socio estratégico (que ya había anunciado Sura), su accionista mayoritario, el Grupo Argos, podría creer que está en capacidad de conseguir un valor cerca de 100.000 pesos por acción. El patrimonio controlante de Grupo Sura es de 27,376 mil millones de pesos según sus estados financieros consolidados a septiembre 30. Esto quiere decir que a 2x su patrimonio, pueden pensar que vale 54 billones de pesos.
Al 30 de septiembre la utilidad consolidada de los controlantes del Grupo Sura fue de 1,118 mil millones de pesos. Al parecer, piensan que Grupo Sura vale más de 36x sus utilidades anuales. Como ejemplo de comparación, el banco más grande de America Latina, Itaú, que cotiza en el NYSE vale 7,4x sus utilidades, según Bloomberg. SEMANA conoció que, ante semejante brecha, varios accionistas minoritarios y pensionados estarían preparando demandas.
*Gabriel Gilinski es accionista de Publicaciones SEMANA