Por medio de sus redes sociales, el exministro del Interior de la época de Juan Manuel Santos y exveedor Distrital de Bogotá, Guillermo Rivera Flórez, dio a conocer que ‘aterrizó’ oficialmente en el petrismo, al ser designado como embajador del gobierno de Gustavo Petro Urrego, ante el nuevo presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
El acto de posesión protocolario de Rivera Flórez tuvo lugar el pasado sábado en la ciudad de Bogotá, en presencia del presidente de la República y el ministro de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva Durán.
El nuevo embajador designado aún debe agotar el proceso de presentación oficial de credenciales ante el presidente Lula (quien tiene la potestad de aceptarlo o rechazarlo). Además, celebró el nombramiento oficial, agradeciendo a Petro por “confiar en mi trabajo”, y dio a conocer públicamente la misión puntual que le encomendó el mandatario al enviarlo como su representante a Brasil.
“Recibí la instrucción de fortalecer una agenda bilateral para proteger la selva amazónica”, advirtió Rivera, en concordancia con el discurso que han manejado recientemente tanto Petro como Lula, quienes se han comprometido a trabajar de forma conjunta en la protección del denominado ‘pulmón del mundo’.
Aunque Rivera cuenta con mayor recorrido que el de muchos de sus colegas ‘embajadores’, este nombramiento llega también en medio de una polémica por la designación de algunos funcionarios de representación diplomática con cuestionados méritos para ser parte de ella, debido al desconocimiento del cargo, no cumplimiento de los requisitos y falta de experiencia, convirtiéndose en nombramientos que solo responderían a favores políticos.
Estos hechos van en contravía del compromiso de Petro Urrego en su programa de Gobierno, en el que se comprometió en avanzar con la profesionalización del cuerpo diplomático, dando prioridad a los miembros de la carrera diplomática.