El día que Íngrid Betancourt regresó al lugar de su secuestro en Caquetá, luego de 20 años, decidió que el coronel (r) José Luis Esparza sería su fórmula vicepresidencial. Al descender del avión, la colombofrancesa fue informada del paro armado del ELN, y, tal como ocurrió hace dos décadas, le recomendaron evitar el desplazamiento por el riesgo. Esparza, en silencio y sin consultarlo, tomó un carro y se fue solo hasta el sitio del plagio. De regreso, mientras Betancourt reconsideraba el tema, apareció con un video del lejano lugar. “Ahí fue donde te secuestraron”, le dijo él. El material motivó a la candidata presidencial para llegar hasta el sitio con un amplio esquema de seguridad. Una semana después, el ex alto oficial fue notificado de la propuesta vicepresidencial.