Y hablando del presidente Uribe, al final de una reunión con sus ministros los sorprendió diciéndoles que se iba a dedicar a su viernes cultural. Los presentes, acostumbrados al puritanismo del primer mandatario, se sorprendieron ante este arrebato folclórico. Cuando le preguntaron en qué consistía el viernes cultural el Presidente explicó que una vez por semana se encerraba en la casa privada para llamar telefónicamente a los comandantes de guarnición del país e informarse acerca de la situación de orden público.