La verdadera fuerza de las candidaturas presidenciales se va a conocer solamente después de las elecciones parlamentarias, pues para llegar a la Casa de Nariño todavía se requiere maquinaria. A este respecto llama la atención la diferencia entre las fuerzas de centroizquierda y centroderecha. El candidato de la derecha podría tener en segunda vuelta unos 25 senadores del Centro Democrático, 20 de Germán Vargas, unos 7 del Partido Conservador y 7 del Partido de la U. Aunque en teoría cambiar de partido está prohibido, en la práctica esas maniobras se hacen por debajo de cuerda. Eso significa que ese candidato contará con un bloque de alrededor de 60 senadores de los 102 que hay.