Todavía no se sabe si el exviceministro de Transporte Gabriel García, acusado de un soborno de 6,5 millones de dólares, ha delatado a otros que habrían participado de esa piñata. Mientras se revela esto, Cecilia Orozco en su más reciente columna de El Espectador contó un capítulo interesante y desconocido de García. Este llegó al Viceministerio porque había denunciado por corrupción al director del Inco, Álvaro José Soto. Lo acusó de recibir coimas y el ministro de entonces, Andrés Uriel Gallego, impresionado de encontrar a alguien que persiguiera la deshonestidad, le ofreció el cargo de viceministro y director encargado del Inco.