La controversia por el aumento del salario mínimo escaló este martes a un nuevo nivel político luego de que el presidente Gustavo Petro anunciara la convocatoria a un paro nacional si una eventual decisión judicial llega a tumbar el incremento decretado por su gobierno.
El mensaje del mandatario fue directo y sin matices: “Entonces, señor de extrema derecha, Macías, se convocará el paro nacional”, escribió en su cuenta de X.
En el mismo trino, Petro aseguró que “los trabajadores no tienen por qué pagar la crisis de los especuladores financieros” y defendió la legalidad del aumento.
Según explicó, el Gobierno tuvo en cuenta la inflación del año anterior y la productividad, y actuó conforme a una orden de la Constitución y a los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que hacen parte del bloque constitucional.
“No despierten el jaguar”, advirtió el jefe de Estado, al reiterar que su administración “no es de los megarricos, sino de los trabajadores”.
El anuncio generó una reacción inmediata desde la oposición. El expresidente Álvaro Uribe Vélez respondió con un mensaje breve pero contundente: “Cuidado, presidente, le hacen el paro al revés”, una advertencia sobre el posible costo político que podría tener una convocatoria de este tipo en medio del descontento económico.
El cruce se da en un contexto de fuerte debate nacional por el aumento del salario mínimo que sectores empresariales y críticos del Gobierno consideran desproporcionado frente a la inflación, y riesgoso para el empleo formal y la informalidad.
Desde el Ejecutivo, en contraste, se insiste en que el incremento busca proteger el poder adquisitivo de los trabajadores y responde a un mandato constitucional.