SEMANA reveló detalles de una resolución que advertía un revolcón en la Dirección Contra la Corrupción de la Fiscalía. Procesos que se quedarían congelados mientras se reorganizaba la unidad a partir de las directrices zanjadas en los pilares de la fiscal Luz Adriana Camargo.

Cambio de fiscales, rotación de procesos y una nueva forma de asignar expedientes estaban en esa resolución, que además incluyó el traslado de funcionarios a diferentes seccionales del país, en el propósito de repartir las cargas de procesos.

El propósito era repartir las cargas de procesos. (Imagen de referencia) Foto: ALEJANDRO ACOSTA

El encargado de liderar esta reorganización era justamente el director de la unidad, Justino Hernández Murcia, que en diferentes reuniones, y de acuerdo con los fiscales de esta dependencia, advertía que el acusador estaba listo para las tutelas que surgieran producto de esa reorganización.

Finalmente, la reorganización ocurrió y miles de procesos cambiaron de despacho y decenas de fiscales terminaron trasladados a diferentes ciudades y seccionales del país. El propósito principal de la resolución se cumplió, sin embargo, uno de los que salió trasladado fue quien lideró el revolcón.

El fiscal Justino Hernández, que estaba a cargo de la Dirección Contra la Corrupción, terminó trasladado a la ciudad de Neiva a otro cargo, un asunto que no se entiende muy bien al interior de la dirección.

¿Operación impunidad? Los escándalos que comprometen a figuras del Gobierno Petro podrían quedar en nada. Una polémica decisión de la Fiscalía enciende las alarmas

A la Dirección Contra la Corrupción llegó la fiscal Madelene Pérez Ojeda, que hace algunos meses se desempeñó como directora seccional en Magdalena y que dio importantes resultados contra la criminalidad organizada. Ella tendrá que asumir la unidad en un momento bastante complejo: el coletazo de la reorganización.