1 Estabilice la cámara La respuesta obvia sería tener un trípode para que el dispositivo no se mueva, pero muy pocas veces se tiene ese accesorio, entonces la mejor alternativa es posicionar la cámara una mesa o simplemente en un árbol si se encuentra en exteriores. El equipo debe estar totalmente quieto al momento de capturar la imagen, así que, si no tiene ningún apoyo a la mano, ponga firme la mano y procures no moverla hasta que el flash o el obturador termine de disparar. 2 Active la función de Estabilizador de imagen Casi todos los dispositivos compactos tienen integrado un botón para estabilizar la imagen. Usualmente, la función sirve por defecto antes de la toma de cada imagen, pero lo mejor es revisar, antes de disparar, si está activada, para prevenir. 3 Utilice el temporizador antes de disparar Para tener mayor estabilidad se puede dejar la cámara en un punto fijo y activar el temporizador en un intervalo de tiempo corto -entre 2 y 5 segundos-, para evitar al máximo el movimiento brusco. Claro, este consejo aplica para escenas estáticas, si quiere capturar un momento específico lo mejor es capturar al instante. Para ver cómo sacarle mayor provecho al temporizador de la cámara siga este link. 4 Evite usar el zoom La premisa es simple: entre más acercamiento zoom se utilice, más posibilidades existen que la imagen salga corrida. Así que, en lo posible, desplácese caminando hacia el objetivo que quiera capturar y use el zoom sólo cuando sea totalmente necesario. 5 Aumente el ISO de la cámara La función del ISO (en este link puede ver toda la información sobre qué es el ISO) permite que la cámara dispare más rápido y por consiguiente capture la imagen pronto. Si aumentan ese valor se reducirá el tiempo que debe mantener la mano firme y la imagen tendrá mayor nitidez.