Colombia es un país que aprecia a las personas con amplia trayectoria en lo público y somos una de las pocas naciones donde estamos pendientes de lo que digan o hagan a diario los expresidentes, que deberían estar en uso de buen retiro. En Estados Unidos o en Europa, un expresidente se retira y, salvo contadas excepciones, interviene en el acontecer nacional. Aquí esa es la regla.En las elecciones también es una regla máxima que las personas prefieran a aquellos que han tenido recorrido y trayectoria. Es algo natural en un país con problemas estructurales sin resolver, ya que la gente espera que quienes estén al mando tengan claros los diagnósticos y cuenten con determinación para tomar las soluciones adecuadas. Es mejor un viejo conocido que un bueno por conocer, pensarán algunos antes de salir a votar.La presencia de los adultos mayores en la política plantea también un debate sobre el relevo generacional en los partidos. Infortunadamente, pocos movimientos tienen planes serios para darles cabida a nuevas figuras que ayuden a refrescar un panorama que ha sido dominado por grandes caciques, principalmente en las regiones. Por ejemplo, la detención domiciliaria de Álvaro Uribe ha motivado una reflexión en las filas del uribismo sobre las figuras jóvenes que pueden estar llamadas a recoger las banderas del Centro Democrático.Esa ausencia de liderazgos jóvenes ocurre igualmente en los demás partidos. El Liberal vive atado a la influencia de César Gaviria (73 años); el Polo Democrático a Jorge Enrique Robledo (70 años); el Partido Conservador a Omar Yepes Alzate (83 años); y la oposición la dirige Gustavo Petro, un veterano de la política, con 60 años.La política colombiana está marcada profundamente por las canas y eso no está mal. Ocurre en Estados Unidos, la democracia más sólida del mundo, cuyos candidatos a las elecciones de noviembre son Donald Trump (74 años) y Joe Biden (77 años).Lo que sí es crucial es que los veteranos ayuden a promover a los líderes del futuro. Ir planeando este relevo es una tarea necesaria, porque nuevas figuras y nuevas ideas son esenciales para construir un mejor país.*Editor político de SEMANA.Lea también: "Retirarse de la vida productiva produce rechazo": Humberto de la Calle