Es común encontrar en diversos textos como libros, ensayos, revistas especializadas, diarios etc. posturas sobre la necesidad imperante de las empresas y organizaciones de crear necesidades en los clientes o mejor aun, en los no clientes, con el fin de aumentar la participación de mercado, mejorar la rentabilidad y convertirse en una empresa innovadora. También es común escuchar en las conversaciones entre empresarios, en las conferencias e incluso en las mismas aulas de clase la muy usada expresión crear necesidades. Como un profesional de Marketing y Negocios Internacionales me deja cierto sinsabor el leer, ver o escuchar esta expresión. De un momento a otro, según ciertas personas y seudo expertos, los humanos tenemos la capacidad de crear necesidades en nuestros congéneres. El término crear necesidades no es más que una triste confusión o simplemente un sesgo de información en quienes utilizan el término. Una necesidad no es más que un estado de carencia que busca ser satisfecho, con el fin de sentir alivio o placer. En este orden de ideas lo que busca el marketing son los medios para satisfacer esas necesidades de las personas así como sus deseos y expectativas. Las necesidades humanas han existido ayer, hoy y siempre, siempre han estado, están y estarán hasta el fin de los tiempos. Abraham Maslow identificó una pirámide jerárquica de necesidades que, si bien no tiene validez por su teoría de que si no se satisface la más primordial no se puede pasar a satisfacer una necesidad de orden superior, sí expresa de una manera diáfana lo que realmente son las categorías de necesidades de las personas. Desde siempre, las personas han tenido necesidades fisiológicas como comer, dormir, caminar, respirar y a lo largo del tiempo el marketing se ha encargado de crear medios para satisfacer estas necesidades y ponerlos al alcance de las personas : camas, almohadas, restaurantes, comidas enlatadas, papel higiénico, supermercados, hamburguesas etc.   En el nivel de las necesidades de aceptación entra una importante necesidad siempre latente en el hombre y es la necesidad de la comunicación – conmigo mismo y con los demás – entonces quienes arguyen que en los últimos tiempos se ha creado la “necesidad” de tener celular o algún dispositivo móvil están errados en sus apreciaciones. Lo que ha acontecido con el fenómeno del celular es que la necesidad de comunicación ha sufrido una metamorfosis y se ha vuelto tal vez más imperante el poder comunicarse con otros en cualquier lugar y en cualquier momento.   Tomemos el ejemplo de los carros; Tener un carro en sí no es una necesidad, la necesidad subyacente es la de movilidad, simplemente con el paso del tiempo esta necesidad se ha vuelto más apremiante y por tal razón es mejor satisfacer mi necesidad de movilidad con un automóvil que con una bicicleta. En el caso de productos como cosméticos, perfumes, ropa a la moda y otros artículos que pueden ir desde relojes hasta cinturones, diamantes y lentes de sol, las necesidades que alimentan todos estos artículos son básicamente 2 : la necesidad de aceptación y la necesidad de autoestima. Uso ropa elegante y artículos de lujo para sentirme perteneciente a un círculo privilegiado de la sociedad y hacerle saber a los demás que tengo la capacidad adquisitiva y el carisma para pertenecer a un grupo al que ellos no pertenecen, esto a su vez me hace sentir mejor y alimenta mi autoestima. El juego es simplemente escrutar detrás de las seudo necesidades que se mencionan actualmente y descubrir qué necesidad básica está realmente demandando ser satisfecha. Una máxima debe quedar clara: las necesidades al igual que la energía no se crean ni se destruyen, sólo se transforman y esto es lo que ha creado la gran confusión entre las personas de la sociedad y los expertos en el tema. La necesidad de dormir o reposar siempre ha existido, sólo que no es exactamente igual hoy a como lo era hace más de un siglo. Ahora han entrado en juego variables como la ergonomía y la comodidad, pero la necesidad que grita ser satisfecha dentro de la personas es la misma, la necesidad de reposar.   No tenía la necesidad de escribir este artículo de opinión, simplemente es un medio para satisfacer un poco mi necesidad de autorrealización al ver que puedo usar lo que sé para ayudar a otros.