Como le puede pasar a cualquier trabajador por cuenta propia, a veces se necesita de un préstamo para mejorar la vivienda, pagar la matrícula de un estudio o financiar algún proyecto. Pero, al momento de hacer la solicitud, se la rechazan porque no es el candidato ideal para las entidades bancarias. La historia se repite día a día y eso fue le ocurrió a Ricardo Solarte Ojeda, un periodista que vive en Bogotá de su trabajo como independiente y que en su blog ricardosolarte.blogspot.com.co relata lo que vivió con el banco AV Villas. En su entrada ‘Los bancos se quedaron obsoletos’ cuenta qué le dijeron cuando fue a solicitar un préstamo bancario por $12 millones para financiar sus estudios. “Les dije que era independiente y me pidieron los extractos bancarios de los tres últimos meses  y un balance de pérdidas y ganancias del último año. Llevé esos documentos y cuando el asesor comercial los vio me dijo: “Sus ingresos están bien, pero la verdad es que para que le prestemos el dinero debe tener un patrimonio superior a los $100 millones”, a lo que él, entre sorprendido y molesto preguntó: “¿Qué? ¿Para un crédito de 12 millones de pesos debo tener casa, carro y beca?”, y la respuesta del asesor fue un escueto: ‘Así es’. Le contamos ¿De qué se quejan más los colombianos con sus bancos?Sin embargo, no desistió en el intento, así que averiguó qué tenía que hacer para eximirse del requisito de contar con los  $100 millones. Fue donde algunos clientes a los que les solicitó los certificados de ingresos mensuales para que en total todos sumaran unos $4 millones, que fue el requisito que le puso el asesor comercial. “Conseguí mis tres certificaciones y adivinen qué: cuando fueron a llamarlos para verificar la existencia de esas empresas les fue difícil contactarlas. Por obvias razones. Mis clientes, al igual que yo, ellos mismos son sus  empresas, y contestan al celular, y no a un número fijo”.Obviamente, las personas hoy están más pendientes del celular y casi no contestan los números fijos y por eso el autor solicitó que los clientes fueran contactados a sus móviles, a lo que la asesora que manejó el caso en el banco le respondió “No se puede, solo llamamos a números fijos”. En esas duró un mes, hasta que se dio por vencido con ese banco. En busca de soluciones, se comunicó con su universidad para contarles lo sucedido y entonces le recomendaron que fuera a otro banco que tenía convenio con ellos para los créditos. Fue a Fincomercio, que no es un banco como tal, sino una cooperativa de ahorro y crédito. “Primero hablé por teléfono con una asesora comercial, quien muy amablemente me dijo: “claro, te esperamos en la oficina que te quede más cerca de tu casa. Solo debes llevar la orden de matrícula y la fotocopia de tu cédula. En 15 minutos decimos si te aprobamos o no tu crédito”.Siga leyendo: ¿Cuánto se tardan los colombianos en pagar sus deudas?Fue atendido en la calle 13 con avenida 68. En una ventanilla para los créditos educativos le dieron trámite en muy poco tiempo “pues pareciera que somos pocos los que pedimos dinero para educarnos”. Después de presentar los documentos para el crédito, le fue aprobado el préstamo en 15 minutos, con una carta donde el asesor le informaba a la institución educativa que el proceso había sido exitoso. En respuesta a una pregunta, Solarte le contestó a Finanzas Personales que “las cooperativas financieras le están cogiendo ventaja a los bancos a la hora de prestar dinero. Porque se modernizaron y son rápidas y efectivas en el proceso”, señaló.En tono irónico, Solarte compara el proceso en la cooperativa con el de los bancos y dice que estos últimos verifican una y otra vez los ingresos, no responden en términos satisfactorios para el usuario y piden “hasta el certificado RH y el pasado sexual (obviamente estoy exagerando) (sic)” dice el quejoso. Mientras que a las cooperativas de ahorro y crédito solo les basta con la palabra empeñada, el buen historial crediticio y ver las ganas de quien quiere alcanzar su sueño.Al comparar la morosidad entre los bancos y las cooperativas, según la Superfinanciera, dice que el resultado es interesante. Aunque los bancos tienen una cartera vencida más baja: 3,6% en enero de 2017 comparado con 4,2% para las cooperativas de crédito en el mismo periodo, llama la atención que la cartera vencida de los bancos creció más en el último año que la de las cooperativas financieras. Esto si se tiene en cuenta que en enero de 2016 la cartera vencida de los bancos era de 3% (ahora de 3,6%). Mientras que la cartera vencida de las cooperativas era de 4% (ahora de 4,2%).“Conclusión: entre los bancos más endurecen sus condiciones para prestar dinero, sus clientes se cuelgan más. Mientras que las cooperativas de ahorro y crédito flexibilizan sus políticas y robustecen su tecnología y sus procesos para prestar a sus clientes sin misterio. Y parece que ellos les responden bien a esa confianza”, afirma. Y deja una nota: “PD: banco AvVillas, el mundo cambió, las empresas de ahora somos personas, que como yo, estamos en la calle todo el día, y que no podemos estar pendientes de un número fijo”.Cabe recordar que el DANE reveló las últimas cifras del mercado laboral con corte a febrero de 2017, donde indicó que el trabajo por cuenta propia para el trimestre móvil diciembre 2016 a febrero de 2017 creció 1,4%, con una participación en la ocupación nacional de 43%. En este campo se incluyen a los trabajadores independientes, los ‘freelance’ los eléctricos, albañiles y muchas personas ‘de a pie’ que decidieron que les iba mejor siendo sus propios jefes, que trabajando como empleados dentro de una compañía. También le puede interesar: ¿Cuáles son los bancos que peor manejan las quejas de sus clientes?