En el escudo de Colombia, el cóndor de los Andes (Vultur gryphu), un ave con un plumaje negro como el ébano, el cuello rodeado por un peluche blanco y una mirada penetrante, representa la libertad. Aparece en la parte superior con sus alas extendidas, mirando hacia la derecha y con una corona de laureles en el pico.  A pesar de ostentar el título del único animal que hace parte de un símbolo patrio en el país, el cóndor andino está cada vez más cercano a desaparecer del territorio nacional debido a verdugos poderosos impulsados por la mano del hombre, como la deforestación, expansión de la frontera agrícola hacia los bosques andinos y páramos, cacería, envenenamientos y mitos falsos que lo asocian con la brujería. Le puede interesar: ESPECIAL: Así salvan al cóndor andino de la extinción El Libro Rojo de las Aves de Colombia lo incluyó en el listado de especies en peligro crítico de extinción, documento que estima que no hay más de 150 cóndores libres en el país, en sitios como la Sierra Nevada de Santa Marta, la Serranía del Perijá, el páramo de Cáchira, el macizo de Santurbán, el páramo del Almorzadero y la Sierra Nevada del Cocuy.

El cóndor macho posee una cresta protuberante en la frente. Foto: PNN. Sin embargo, esta cifra es una hipótesis, ya que en el país no hay datos claros sobre el estado de sus poblaciones. Ante este panorama, la Fundación Neotropical, Parques Nacionales Naturales (PNN), WWF, WCS y la Fundación Hidrobiologic George Dahl, realizarán el primer censo nacional del cóndor de los Andes en Colombia, un estudio que arrojará la cantidad y estado de estas aves y permitirá orientar estrategias que faciliten su conservación a largo plazo. Los colombianos serán protagonistas en este censo, el cual se llevará a cabo de manera simultánea entre el 13 y el 15 de febrero de 2021, tres días en los que los expertos y ciudadanos registrarán en varias plataformas los avistamientos de la especie que padece por los cebos envenenados puestos por los campesinos que habitan en las zonas paramunas del país.

El cóndor de los Andes sobrevive en varias áreas protegidas y páramos de Colombia. Foto: PNN. “El primer censo del cóndor andino se realizará bajo la metodología de censo simultáneo, que consiste en que un gran número de observadores, distribuidos a lo largo de todo el país, puedan registrar la mayor cantidad de cóndores posibles de manera simultánea”, informó Parques Nacionales Naturales. Le puede interesar: EN VIDEO: Gran avistamiento de cóndores de Los Andes en páramo de Almorzadero Para participar en este censo, los ciudadanos deben registrar sus datos en el siguiente link (Formulario de inscripción) hasta el 31 de diciembre. Entre enero y febrero, participarán en varias jornadas de capacitación virtual, en las cuales se seleccionarán los encargados de los avistamientos en cada punto de observación.

La deforestación y la cacería son los grandes enemigos del cóndor de los Andes. Foto: PNN. Paso a paso Para el desarrollo del censo nacional, las entidades y organizaciones seleccionarán previamente los puntos de observación a partir de registros históricos de la especie y datos de seguimiento satelital. “Los observadores que se inscriban, quienes deben ser mayores de edad, serán distribuidos en estos puntos, dependiendo su lugar de procedencia o interés”, dijo PNN. Parques Nacionales creó un paso a paso para los ciudadanos que quieran ser parte de este importante insumo sobre una de las especies más amenazadas del país.

Los ciudadanos serán protagonistas en el primer censo del cóndor de los Andes. Foto: PNN. Inscribirse en el formulario. Asistir a la capacitación correspondiente en cada región. Posterior al registro, los ciudadanos recibirán un correo donde se informará la fecha y hora de la capacitación Si la inscripción es de un grupo de observadores, por lo menos una persona debe contar con los equipos mínimos de observación.  Si va a participar durante los tres días del censo, la persona debe definir aspectos logísticos como transporte, alojamiento o tienda de acampar y alimentación. Usar ropa adecuada para el frío y evitar utilizar prendas de colores llamativos. Durante el censo registrar toda la información en el formulario y las plataformas definidas durante la capacitación. Disfrutar de esta experiencia que ayudará a la conservación del gran cóndor de los Andes.

Le puede interesar: Regocijo por nuevo huevo de cóndores en cautiverio del Aviario de Cartagena Este censo también contará con el apoyo de diversas instituciones como Corporaciones Autónomas Regionales, Instituto Humboldt, Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, las universidades Javeriana, UDCA, Uniagraria y del Magdalena, ProCAT, Fundación BioInn, Sociedad Ornitológica del Nororiente Andino, Asociación Colombiana de Ornitología y la Gobernación de Santander.

El páramo Almorzadero en Santander es uno de los sitios donde sobrevive el cóndor de los Andes. Foto: Fernando Castro. A vuelo de cóndor El cóndor andino es una especie única de Sudamérica. Habita por toda la cordillera de Los Andes, desde las tierras perpetuas del sur de Argentina hasta las zonas tropicales de la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia. “Posee grandes áreas de acción, pero prefiere los páramos y bosques altoandinos”, afirmó PNN. El macho, que alcanza un peso de hasta 15 kilos, posee una cresta protuberante en la frente, mientras que la hembra intimida con sus ojos de color rojo encendido. Pueden volar más de 300 kilómetros en un día, aleteando solo el uno por ciento del tiempo de vuelo.

“Comen hasta 2,5 kilogramos de comida y acumulan reservas de grasa que le permiten sobrevivir durante largas semanas sin alimento. Esta especie anida en riscos de difícil acceso para el hombre y los depredadores”, apuntó la entidad ambiental. El macho y la hembra toman turnos para incubar el huevo o cuidar al polluelo. Sus tasas reproductivas son extremadamente bajas, ya que la hembra pone un solo huevo cada dos o tres años.  Le puede interesar: EN VIDEO: Bandada de cóndores sobrevuela el páramo de Almorzadero en Santander Alcanzan su edad reproductiva después de los ocho años y los polluelos permanecen por más de un año junto a sus padres antes de su primer vuelo. Son monógamos, es decir que tienen una sola pareja durante toda su vida.

En el Parque Jaime Duque habita una pareja de cóndores que espera reproducirse. Foto: Parque Jaime Duque.  El cóndor ha sido reportado en varias áreas protegidas del país, como los Parques Nacionales Puracé, Tamá, El Cocuy, Pisba, Chingaza, Los Nevados y la Sierra Nevada de Santa Marta, y los santuarios de flora y fauna Galeras y Guanentá alto río Fonce. “Entre sus principales amenazas están el envenenamiento de carroñas, choque con líneas de energía, disminución de los sitios seguros para alimentación y anidación y competencia por alimentos con especies introducidas como perros ferales”, expresó PNN. A pesar del rechazo por la ciudadanía, estas aves le generan importantes beneficios al hombre, como acelerar la descomposición de la carroña, recluir la probabilidad de transición de enfermedades generadas por patógenos de animales en descomposición y disminuir la presencia de especies que transmiten enfermedades como roedores y perros.