Funcionarios del sistema de salud de Hawái han prendido las alarmas con la presencia de un raro parásito en la Isla Grande. Se trata del angiostrongylus cantonesis, un tipo de gusano que se aloja en el intestino humano. Puede causar malestar intestinal que es fácilmente tratable, pero puede evolucionar a meningitis o incluso una eventual parálisis del cuerpo. En las últimas semanas las autoridades sanitarias han detectado tres casos nuevos y cinco en lo corrido de 2019. En 2018 hubo un total de 10 casos, pero ninguno de ellos ha resultado en la muerte o parálisis de ninguno de los pacientes. Le puede interesar: Inglaterra le declara la guerra frontal al plástico Con respecto a los tres últimos casos, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidense ha informado que no está directamente relacionados pero que sí guardan una semejanza: los tres son turistas estadounidenses provenientes de la parte continental del país. Uno de los afectados por el parásito afirmó a las autoridades sanitarias que, durante su estadía en la isla, comió un gran número de ensaladas. Para los médicos, aunque no es posible confirmarlo con precisión, esa podría ser una de las posibles causas pues el parásito se puede encontrar en pequeñas babosas o caracoles escondidos entre frutas o verduras que no hayan sido propiamente lavadas. Por otro lado, otro de los pacientes afirmó que lo único extraño que hizo durante su estadía en la Isla Grande fue comerse una babosa como parte de un reto que aceptó voluntariamente. En este caso, los médicos muestran más seguridad al señalar esta como una de las causas de la infección. Afirma que el angiostrongylus cantonesis se aloja en el sistema digestivo de ratas o babosas. Lea también: Elecciones al Parlamento europeo: quiénes son los ganadores y perdedores y qué significan los resultados para Europa El director de Salud del estado de Hawái, Bruce Anderson, afirmó en un comunicado oficial que “es importante que informemos sobre todas las precauciones que deben tomar nuestros visitantes para prevenir la enfermedad del parásito angiostrongylus cantonesis, pues puede tener severos efectos en la salud a largo plazo. También es primordial que nuestros propios residentes se informen sobre estas precauciones”. Las precauciones de los oficiales sanitarios se focalizan en lavar muy bien todas las frutas o verduras que se vayan a consumir. De igual manera, para los residentes se recomienda que estén atentos a caracoles o babosas presentes en sus jardines.