Director: Martin Brest Protagonistas: Brad Pitt, Anthony Hopkins, Claire Forlani, Jake Weber, Marcia Gay Harden, Jeffrey Tambor William Parrish (Anthony Hopkins) es un noble y maduro acaudalado de los medios de comunicación que goza de una vida honorífica y una familia intachable. Solo que una noche se despierta sobresaltado al escuchar una voz que lo deja literalmente al borde de la tumba. Esa voz resulta ser la de la muerte (Brad Pitt), quien antes de llevarse el alma de su archimillonario cliente de ocasión decide pasar unos días junto a él con el ánimo de experimentar la vida en carne propia, para lo cual ha tomado prestado el cuerpo de un apuesto joven que acaba de fallecer en un brutal accidente de tránsito. Parrish no tiene más remedio que aceptar la oferta, pero todo se complica cuando la misma muerte termina enamorándose de la hija preferida del magnate. Dirigida por Martin Brest, la película apunta en dos direcciones paralelas. La primera tiene que ver con la relación entre Parrish y la muerte, una relación que tendrá serias repercusiones en la vida familiar y laboral del millonario. La segunda es el romance que surge entre la muerte y Susan, una hermosa joven que está por fin dispuesta a abrir su corazón al amor. Con gracia y desenvoltura en sus inicios, como si quisiera dejar en claro que todo no es más que una tomadura de pelo, Brest involucra al espectador en una comedia que, a pesar de sus recursivos diálogos, no logra mantener su regularidad. Cargada de violines, de escenas interminables y repeticiones superfluas, la cinta va minando las esperanzas del público. En pocas palabras, la película es demasiado larga. Y si a esto se suma un desenlace forzado, gratuito y sin compasión alguna con la historia, es claro que ¿Conoces a Joe Black? termina echando por la borda un argumento colmado de curiosidades arruinadas por el capricho del director.