A última hora, sobre el cierre del festival benéfico, Pablo Hermoso de Mendoza pegó el empujón para que la noche tuviera algún sabor, tras el abúlico precedente de un encierro de Las Ventas del Espíritu Santo que anduvo entre la mansedumbre, la sosería y los problemas físicos. Incluso ese, el sexto de la noche, no pareció trascender hasta que el caballero torero puso todo su repertorio a favor de la causa de salvar el espectáculo. Y ahí, en los terrenos en que el manso quiso poner condiciones, llevó la faena arriba, en una de presentación que no tiene nada que envidiarle a las mejores de su reciente presencia en ruedos colombianos. Dos orejas premiaron su labor y el grito de ¡torero! ¡torero! ¡torero! acompañó su clamorosa vuelta al ruedo. Lo demás no pasó de ser el intento frustrado de todos los alternantes por sacar agua de una piedra. Eso sí, el encierro estuvo bien presentado. Guillermo Perlarruiz anduvo tan incierto como su ejemplar, primero bis. El Juli terminó resignado ante un marmolillo. Paco Perlaza alegró la noche con sus ganas y su disposición, pero la espada no cobró efecto rápido. El cuarto, para El Cid, se malogró en el ruedo y el de Salteras debió abreviar. Sebastián Castella intentó ahormar las bruscas embestidas de un defensivo quinto, pero solo logro muletazos aislados. El festival lo hizo Pablo Hermoso de Mendoza, siempre por su cuenta. Ficha del festival Plaza de toros de Manizales Festival benéfico a favor del hospital infantil. Seis ejemplares de Las Ventas del Espíritu Santo. Bien presentados. El primero se malogró en el comienzo de la faena. El primero bis fue incierto y descastado. El segundo se paró. El tercero se movió, pero fue a menos. El cuarto se malogró durante la lidia. El quinto anduvo a la defensiva. El sexto no se empleó, aunque tuvo fijeza. 422, 424, 418, 386, 442 y 418 kgrs Guillermo Perlarruiz Silencio tras dos avisos El Juli Palmas Paco Perlaza Palmas El Cid Palmas Sebastián Castella Palmas Pablo Hermoso de Mendoza Dos orejas Detalles: Plaza casi llena. Noche fresca.