La iniciativa busca que los demás miembros de la tribu, sobre todo los ancianos, acepten que la educación es vital para los pequeños. Dirigen el programa las misioneras de Santa Teresita, junto con la ONG África Digna, que antes de empezar cada clase, le da a los alumnos una cena para evitar la desnutrición y para que las familias de los jóvenes los dejen ir a clase. Durante el día, los jóvenes pastorean reses.