Jorge Franco Ramos: la revelaciónNació en Medellín. Tiene 37 años. Estudió dirección y realización de cine en The London International Film School, en Inglaterra. En 1996 fue finalista en el séptimo concurso de cuento Carlos Castro Saavedra. Ese mismo año obtuvo el premio nacional de narrativa 'Pedro Gómez Valderrama' con su libro de cuentos Maldito amor. En 1997 le fue otorgado el premio nacional de novela 'Ciudad de Pereira' con La mala noche. Fue ganador de la beca nacional de novela del Ministerio de Cultura con Rosario Tijeras. "Me intereso por el amor y el mundo femenino con la violencia de fondo que, en nuestro país, es algo ineludible", dice Franco.Para Moisés Melo, gerente editorial de Norma, "él es el reflejo de la constante producción que se está viviendo en universidades y talleres literarios. Tiene todo para consolidarse cada día como un gran escritor".Para nadie es un secreto que Gabriel García Márquez partió en dos la historia de la literatura colombiana. Su obra les impuso una pauta a sus contemporáneos y a las nuevas generaciones, ya sea por su afán de imitarloo simplemente para contrarrestar su 'realismo mágico'. Desde ese instante han surgido importantes nombres, como R.H. Moreno Durán, Germán Espinosa, Fanny Buitrago, Oscar Collazos, entre otros, y movimientos posteriores que lentamente se han posicionado dentro del público nacional. Nombres como Hugo Chaparro, Héctor Abad Facciolince, Juan Carlos Botero y Santiago Gamboa también se han vuelto familiares para la mayoría de los colombianos, en parte por su cercanía a los medios de comunicación. Pero detrás de ellos se viene gestando una nueva generación de jóvenes que, lejos de decaer en sus intenciones literarias ante los rumores de que cada día se lee menos, ha acaparado la atención de las principales editoriales del país, y el resultado ya salta a la vista. Hay quienes aseguran, como Mario Jursich, editor de la revista El Malpensante, que en la actualidad hay por lo menos 500 jóvenes que ya han publicado un cuento, una novela o por lo menos están en proceso de publicación. "Afortunadamente en la literatura la palabra crisis no existe como en otros campos. Constantemente están surgiendo propuestas y la calidad se mantiene, y ahora viene una buena camada de jóvenes", afirma Moisés Melo, gerente editorial de Norma.Si bien es cierto que nadie se atreve a asegurar que detrás de los nuevos escritores se esconde una carrera literaria que no se interrumpirá con nada, sí hay consenso en que hay un presente muy valioso con jóvenes que lentamente se están dando a conocer.Quienes sonLa mayoría ha surgido en las facultades de literatura y de los talleres que presiden algunos escritores reconocidos. Algo preocupante para muchos es la ausencia de escritoras. Amén de nombres como Piedad Bonet o Laura Restrepo, que ya gozan de amplia trayectoria, muy pocas mujeres se han dado a conocer en los últimos años.Quienes han estado al tanto de los noveles escritores coinciden en que no sobresale una figura que supere de sobra a los demás, aunque este aspecto parece irrelevante si se tiene en cuenta que son contados los casos de precocidad creadora a nivel mundial como la tuvo Rimbaud, quien concibió casi toda su obra antes de los 27 años. A la hora de hablar de la calidad narrativa nadie quiere dar la última palabra. Dado que muchos han publicado con su propio bolsillo, este hecho también se ha prestado para que se presenten resultados muy desiguales. Para la crítica y antologista Luz Mary Giraldo "los jóvenes están tratando de recuperar las formas viejas de contar. Pero las generaciones anteriores, como Moreno Durán, Espinosa, Fanny Buitrago, eran más arriesgadas"..Otra característica de los jóvenes escritores es que los temas que los obsesionan son muy diversos. Para Darío Ruiz Gómez, crítico literario de Medellín, ellos buscan ciertos escenarios: "La ciudad es clave en los nuevos creadores. La miran a través de los suburbios, la música, los pensamientos. Todos tienen una visión muy aguda de las calles y su cultura". También hay otros aspectos en los que coinciden. "Es muy notorio el interés por los maestros del género policíaco como Osvaldo Soriano o Rubem Fonseca. Los jóvenes de ahora leen cosas muy diferentes a los de hace 10 ó 20 años" , dice Mario Jursich.Lo que más exaltan los expertos es la vocación que ya han mostrado algunos jóvenes que parecen dispuestos a darlo todo por la literatura. "Ya están adquiriendo un oficio y la mejor prueba son sus reiterados reconocimientos en concursos literarios", afirma Guillermo González, director de la revista Número. Algunos de los nombres más recomendados por las personas consultadas son: John Galán Casanova, Luis Fernando Molina, Antonio Ungar, Andrés Ribera, Juan Gabriel Vásquez, Luis Noriega y Sergio Alvarez. Se destacan Alvaro Robledo, finalista del Premio de Novela de Anagrama; Jorge Franco, autor de Rosario Tijeras, que ha logrado buena acogida en las librerías; Jaime Riascos, quien se dio a conocer a través de la cuentería; Ricardo Silva, quien ya publicó la novela Sobre la tela de una araña, y Oscar Godoy, ganador del Premio Nacional de Novela en Pereira este año y ganador del Concurso de Cuento de Trabajadores de Medellín.Para el crítico literario Ignacio Ramírez algunos escritores han sido producto de la publicidad. "Es difícil asegurar en medio de tantas publicaciones que ellos mantengan su persistencia en la escritura. Es arriesgado apostar por jóvenes que apenas han publicado uno o dos libros. Pero hay que dejar en claro que también hay gente que promete mucho".En esto último hay un acuerdo total y sólo el tiempo dirá si los jóvenes persistirán en un oficio en el que cada vez es más duro surgir, no sólo por la difícil labor de convencer a las editoriales para que crean en ellos, sino también por tratar de persuadir a lectores desprevenidos que se aferran a nombres y obras que ya están consolidadas. nAlvaro Robledo: lenguaje de cineNació en Medellín. Tiene 22 años. En pocos días terminará la carrera de literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá. Fue finalista en el Premio de Novela de Colcultura de 1997 y finalista del premio internacional de novela de Anagrama en 1998. Ha publicado en la revista El Malpensante y estudiará en el exterior realización de guiones cinematográficos. En noviembre Editorial Planeta publicará su novela Una leve alegría instalada allí. "Mi novela es un viaje por Gran Bretaña al lado de unos amigos, dos daneses, un inglés y yo. Es un homenaje al road-movie y la historia se desenvuelve con todo lo que va pasando en Gales, Escocia. Es una novela autobiográfica".Ricardo Silva: el precozNació en Bogotá. Tiene 24 años. Es egresado de literatura de la Universidad Javeriana de Bogotá. Ya ha escrito tres libros: Terranía, cuentos en blanco y negro, un volumen de cuentos y poemas; Torre de palabras y actualmente está en circulación su novela Sobre la tela de una araña. Vive en España. "Tengo planeado vivir con lo que escribo. Sé que con el tiempo lo haré cada vez mejor, pero ya me he dado cuenta que esta realmente es mi vida. Mi principal interés es terminar de contar lo que quiero contar sin temor al fracaso, dice Silva. Alejandro Cadavid, de Arango Editores, afirma:"Los manuscritos de sus obras han gustado mucho y se han vendido muy bien. Lo más complejo es salir del anonimato y lentamente Silva lo está consiguiendo".OSCAR GODOY Y JAIME RIASCOS