En un contexto marcado por la polarización, la desconfianza institucional y la fragmentación social, el economista Luis Ernesto Gómez, presenta Crear confianza, el secreto de la felicidad y la prosperidad, una obra que propone volver a la confianza como punto de partida para reconstruir relaciones, liderazgos, empresas y el rumbo colectivo del país.

El escritor, plantea una tesis clara: la crisis de confianza no es solo un problema ético o cultural, sino uno de los principales obstáculos para el desarrollo. En sociedades polarizadas, donde el desacuerdo se convierte en ruptura y la diferencia en amenaza, la confianza deja de ser un valor deseable para convertirse en una condición necesaria para avanzar.

A partir de evidencia, casos reales y una metodología práctica en siete pasos, el libro convierte la confianza en una herramienta concreta de gestión. Las organizaciones que la ponen en el centro reducen fricciones, toman decisiones más rápido y logran equipos más comprometidos e innovadores. “La confianza reduce costos, mejora la calidad de las decisiones y acelera los procesos dentro de las organizaciones”, afirma Gómez.

El libro introduce además un cambio de paradigma en la forma de entender el liderazgo: más allá de la jerarquía, los equipos responden a la coherencia, la transparencia y la credibilidad. Desde esta perspectiva, la confianza se posiciona como un activo estratégico. Los líderes que entienden esto, explica Gómez, no solo gestionan mejor, sino que construyen culturas organizacionales más sólidas y sostenibles.

En el ámbito empresarial, la obra refuerza esta idea al señalar que, en mercados saturados de información, la confianza se ha convertido en el principal diferenciador. Hoy, más que lo que una marca dice de sí misma, su valor está determinado por lo que otros validan: clientes, usuarios y comunidades. En un entorno dominado por la reputación, la confianza se consolida como el principal motor de crecimiento.

Aunque el enfoque principal está en el mundo empresarial, la obra también reconoce que la crisis de confianza es un fenómeno más amplio que impacta la vida social e institucional, condicionando el entorno en el que operan las organizaciones.

Sin perder de vista el contexto país, el libro destaca que, en sociedades polarizadas, la confianza es el puente que hace posible el diálogo, la cooperación y la construcción de acuerdos. En un entorno donde la conversación pública se ha radicalizado, reconstruir la confianza implica un reto más profundo: reconocer al otro como legítimo, incluso en el desacuerdo. En ese sentido, Gómez plantea que la confianza no es ingenuidad ni optimismo ciego, sino una decisión estratégica que reduce la incertidumbre y habilita la acción colectiva.