Muchas veces no se le da la visibilidad que merece la persona detrás del éxito en un equipo, quien se encarga de organizar las ideas, hace de líder, de consejero y hasta de papá. Precisamente, esa última palabra fue la que utilizó recientemente el técnico Carlos Paniagua tras el subcampeonato del mundo de la Selección Colombia femenina Sub-17.

“Hemos construido una gran familia. Yo soy un papá”, dijo el entrenador del combinado patrio juvenil tras regresar a Colombia después de disputar la Copa del Mundo.

Después de ese discurso, en el primer recibimiento, el plantel descansó para este miércoles cumplir con el itinerario que inició con una visita a la Casa de Nariño, donde los recibió el presidente Gustavo Petro. Así como las 21 futbolistas, el estratega fue premiado por el gobierno con un incentivo económico.

Después de este evento, regresaron a la sede de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) para atender a los medios de comunicación en la primera rueda de prensa oficial.

“Sabíamos que estaríamos instalados en un grupo difícil y fuimos paso a paso. Debutar perdiendo no era sencillo. Cuando nos tocó Tanzania sabíamos que podíamos. Con Nigeria en semifinal dijimos que era el partido más importante de nuestras vidas”, expresó sobre el camino hasta la final del Mundial femenino Sub-17.

Recordando la semifinal, dijo que “el penal de Luisa (Agudelo) fue una alegría inmensa”. Y aprovechó para darle un mensaje a sus futbolistas: “Agradezco a estas jugadoras la berraquera y la resiliencia que tuvieron”.

Y sobre la final, aseguró que Colombia está “muy lejos de la estructura” que hay en España en torno al fútbol femenino. “Les dije que cuando uno quiere algo grande hay que buscar un poco más”, agregó.

Además, habló sobre la nominación de Linda Caicedo a mejor futbolista del Mundo. “Cómo se verá usted de hermosa mi negra recibiendo la copa”, dijo mirando a la capitana del equipo.

La carrera de Paniagua

Con 59 años y nacido en Medellín, el encargado de impartir su conocimiento a las jóvenes futbolistas se convirtió en uno de los más mencionados por la forma como la Selección de mujeres representó a todo un país.

A principios de la década de los noventa, el antioqueño inició su profesión como entrenador, pero antes de eso integró el Independiente Deportivo Medellín a mitades de la década de los ochenta. En ese tiempo, Paniagua estuvo bajo la dirección técnica del uruguayo Julio Avelino Comesaña, aunque su vida como futbolista tuvo un cambio trascendental, ya que una lesión de rodilla transformó su visión del fútbol.

Ya siendo entrenador, y al haber estudiado una carrera tecnológica en ciencias del deporte, Carlos Paniagua inició en la dirección con los deportivos de Itagüí y Bucaramanga. Después, se fue hasta Argentina para adoptar más conocimientos en el área deportiva y estuvo de 2005 a 2009 dirigiendo las selecciones Antioquia juveniles.

A partir de 2010, Paniagua llegó a la Selección Colombia e inició siendo el asistente técnico de la Sub-15 masculina. Años después, en 2015, Fututo -como también lo llaman- fue incorporándose en el fútbol femenino.

Para 2018, el director técnico disputó su primera Liga Femenina con Envigado, después se apoderó con el Deportivo Independiente Medellín Femenino, a quien llevó a la final y lo clasificó a la Copa Libertadores.

Desde hace un año, a finales de 2021, Fututo tomó las riendas de las Selecciones Colombia Sub-17 y Sub-20.