El ciclismo colombiano está lleno de éxitos. Muchas glorias a través de la historia. En 2019, un hecho llamó la atención. Contábamos con Miguel Ángel López, Esteban Chaves, Fernando Gaviria, Iván Ramiro Sosa, Juan Sebastián Molano, Sebastián Henao y Miguel Eduardo Flórez para el Giro de Italia. Todo un equipo embajador, cada uno en sus equipos, representándonos en Europa en una de las tres grandes, junto al Tour de Francia y la Vuelta a España. Ya Nairo Quintana había conquistado el Giro en 2014. Esta generación de ciclistas del país ha venido siendo protagonista y ha conquistado podios y títulos. Antes, Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez, Lucho Herrera o Santiago Botero, entre otros, tuvieron sus episodios de gloria. Pero ningún momento había sido tan exitoso como este para el ciclismo nacional: en las competencias más importantes abundan los nombres colombianos, que ya no se limitan a correr como gregarios, sino que lideran equipos.
Los pedalistas deben formarse en una escuela o liga departamental; correr la Vuelta Nacional del Futuro, la Vuelta del Porvenir y la Vuelta de la Juventud; conseguir un cupo para que la Federación los lleve al Tour de l’Avenir o al Baby Giro y, finalmente, captar la atención de algún equipo internacional. Aunque esta no siempre es la regla. Por algún tiempo, la Federación le apostó todo a esta ruta e inició un exhaustivo proyecto formativo en el que se organizaron carreras departamentales, campamentos, capacitaciones para entrenadores y apoyaron la creación de más clubes. Pero tuvieron que bajarle el ritmo a la estrategia porque, como le confesó Hernando Zuluaga a SEMANA, “sin darnos cuenta, comenzamos una competencia interna desleal en la que incluso se presentaron casos de dopaje en menores”. Este es un tema preocupante en el que ni Coldeportes, la Federación ni las ligas han querido investigar y atacar de raíz, como sí lo han hecho algunos equipos profesionales. En todo caso, la Federación ha logrado establecer y mantener un calendario ciclístico nacional que fomenta la formación de ciclistas desde pequeños y que ha profesionalizado aún más el deporte. De igual forma, existe un reglamento de la Unión Ciclista Internacional que aplica para los pedalistas de todo el mundo. La Federación Colombiana de Ciclismo la hizo extensiva y estos son los elementos a tener en cuenta.