Anthony Zambrano se ha robado las miradas de toda Colombia y del mundo al conseguir algo histórico para su país: ganar la medalla de plata en la prueba de los 400 metros planos en la rama masculina.
Sin embargo, más allá de la victoria, el guajiro tiene miles de historias particulares que hoy en día se han convertido en curiosas anécdotas. Una de ellas es con el conjunto de Barranquilla, el Junior. Fiel a sus raíces, Zambrano siempre fue hincha del conjunto ‘tiburón’, que según él tuvo un mal detalle cuando iniciaba en el mundo del atletismo.
Cuando el colombiano hacía sus primeros pinos en este deporte, entrenaba en el Metropolitano Roberto Meléndez, que es casa del Junior y de la Selección Colombia. En su alegría y emoción de tener cerca a los jugadores del que fue hincha, este encuentro no salió como esperaba.
Hace varios años, en entrevista con Caracol Radio, Anthony aseguró que por culpa de estos jugadores la pasó muy mal y por eso le quitó el afecto a este club. “No le voy a ningún equipo. El equipo que me gustaba me causó muchos problemas cuando yo entrenaba en el Metropolitano”, comentó en su momento.
El sueño de Zambrano siempre fue llegar al olimpo del atletismo, que logró este jueves 5 de agosto; sin embargo, en ese momento las cosas siempre fueron adversas cuando se topó con los futbolistas. “Cuando estaba la pista de atletismo, me dificultaban mucho entrenar, porque cuando llegaban ellos se creían más que todo mundo”.
Hoy esto es pasado en la carrera de Anthony, incluso el club se sintió orgulloso este jueves al darse su victoria. “¡FELICITAMOS A ANTHONY ZAMBRANO POR SU MEDALLA DE PLATA! El atleta costeño obtuvo una nueva medalla para el país. ¡Orgullo colombiano!”, publicó el club.
Más momentos difíciles
El colombiano, que tocó este jueves el cielo con las manos y le dio una nueva presea a Colombia en las justas, le dedicó este triunfo a su país y, por supuesto, a su mamá, que estaba de cumpleaños. Sin embargo, el atleta también pasó por momentos amargos antes de la competencia, cuando sufrió ataques y críticas.
El guajiro de 23 años de edad recordó aquella Olimpiada celebrada en Río en 2016, donde tuvo una lesión posterior a la competencia que lo mantuvo fuera de los campos por casi dos años. Zambrano declaró que mucha gente le dio la espalda y habló mal. “Tuve una caída, una lesión. Mucha gente habló mal de mí, pensaron miles de cosas malas y me dieron la espalda, pero eso no importa”, declaró el medallista en entrevista con el Comité Olímpico Colombiano, al que también le aseguró que llegó a Tokio a “callar bocas”.
“Le doy gracias a Dios, me le entrego a él y le pido que me dé lo que merezco. Ni más, ni menos. Para mí fue lo peor este año, pensé dejar los Juegos Olímpicos a un lado por las lesiones. Mucha gente dice: ‘no, Zambrano está bien’, pero no saben los esfuerzos lejos de mi país, lejos de mi madre. Aparte de que soy hijo único, todo lo hago por ella o si no, no estuviera aquí. Antes del día de la clasificación tenía un dolor, en el cual estoy muy fuerte y mi entrenador me dijo: ‘sal a correr’, vamos a dejarle todo a las manos de Dios y lo que se pueda hacer. Y gracias a Dios cumplimos el objetivo. Ser subcampeón otra vez, pero olímpico. Primero lo hice a nivel mundial y darle una alegría a este país con esta medalla”, dijo también al final de la competencia.
Finalmente, Zambrano aseguró que desde ya tendrá la mira puesta en los Juegos Olímpicos de París 2024, para los que trabajará arduamente, como durante toda esta época para ya no ser medalla de plata sino campeón olímpico. “Sí se puede. Y ahora, a prepararnos bien para evitar las lesiones”, aseveró.