Al tiempo que el país celebraba la medalla de oro que ganó Caterin Ibargüen en los Juegos Panamericanos, muchos se escandalizaban por un nuevo caso de doping que involucraría a una colombiana. Por años, los episodios de dopaje han desacreditado los deportes de alto rendimiento. Esta vez, al inicio de la decimotercera jornada de los juegos que se celebran en Toronto, el país conoció que la antioqueña María Luisa Calle fue suspendida provisionalmente por haber dado positivo en uno de los controles de doping. Por ahora se sabe que la laureada ciclista colombiana espera una confirmación oficial. Al parecer, la sustancia que le habrían encontrado en su cuerpo es GHRP2, un potenciador que libera la hormona de crecimiento. Para este miércoles estaba programada su participación en las pruebas de ruta, es decir, las competencias contrarreloj individuales. No es la primera vez que la ciclista protagoniza un episodio de este tipo. En el 2004 debió librar una larga pelea para ser exonerada del supuesto doping que casi le cuesta la medalla de plata que ganó en los Olímpicos de Atenas. De confirmarse el uso de estimulantes por parte de María Luisa Calle, los casos de dopaje en Toronto superaría la decena. Dos de ellos, colombianos. El otro caso que involucra a un connacional es el del beisbolista Javier Ortiz, que dio positivo por Estanozolol (anabolizante), la misma sustancia que se encontró en la muestra que le tomaron al nadador peruano Mauricio Fiol, despojado de la medalla de plata el jueves por dar positivo.