El Día del Campesino, que ocurre cada año en Colombia desde 1965, supone la oportunidad para revisar el papel que desempeñan los campesinos en el desarrollo económico del país y sugiere una mirada a conceptos como la seguridad alimentaria, producción sostenible y conservación de tradiciones culturales. El campo se está desocupando Actualmente, solo el 30 por ciento de los colombianos vive en zonas rurales, una cifra que tiende a la baja. Mientras en la década de los 60 ambos números se equiparaban, se estima que en 2050 la cifra caiga a cerca del 13 por ciento. Fotos: Archivo - SEMANA
Crecimiento sostenido El sector agropecuario ha crecido moderadamente. El promedio de crecimiento fue de 3,6 por ciento del 2009 al 2017. En ese último año, ese renglón fue el jalonador de la economía del país, cuando alcanzó un 5,6 por ciento. Autoconsumo, el principal destino El 54,9% de la producción agrícola de alimentos prioritarios se destina a autoconsumo. Dicha producción creció de 19,4 millones de toneladas en el 2010 a 23,3 millones de toneladas en el 2016. Eso supone la mejora de la disponibilidad de alimentos de los hogares rurales.
¿Qué es ruralidad? Tímidamente, Colombia ha avanzado hacia nuevos conceptos de ruralidad alejados del enfoque poblacional. La Misión de Transformación del Campo, una iniciativa del gobierno a través del Departamento Nacional de Planeación, conceptuó que más que sectores rurales y urbanos, el país tiene categorías de ruralidad: Ciudades y aglomeraciones, Intermedio, Rural y Rural disperso. Trabajo rural: no todo es agro Un 40 por ciento de los ocupados rurales trabajan en actividades diferentes al agro: en comercio, restaurantes y hoteles un 12,3 por ciento; un 6,5 en industria manufacturera; un 9,1 por ciento en servicios; y un 12,1 por ciento en otras actividades.
Fuente: Con información del Dane y del DNP. Coca por sacha inchi, una sustitución que está en veremos
“Hay una deuda con el campesino: ellos son más que proveedores de comida”
El agro, un asunto de parientes