Dentro de su proceso para internacionalizarse, EPM anunció la semana pasada que está incursionando en el mercado mexicano a través del negocio de construir y operar  plantas de tratamiento de aguas residuales. La empresa antioqueña invertirá 113 millones de dólares en la firma Tecnología Intercontinental, Ticsa, con lo que se quedará con el 80 por ciento de las acciones y aportará otros 10 millones de dólares para un proyecto en los próximos años, sujeto a que se cumplan ciertas condiciones. Ticsa es una sociedad de propiedad de la familia Primelles, con 22 años de experiencia en el diseño, la construcción y la operación de ese tipo de plantas, de las que acredita haber construido más de 250 unidades. Según EPM, la empresa entra por la puerta grande a uno de los mercados más importantes de América Latina.