En los buenos tiempos destinó miles de millones de dólares para expandir sus tentáculos por todo el mundo y ahora está atosigada por los acreedores. HNA Group, el gran conglomerdo chino que empezó como una aerolínea y luego saltó al negocio de la finca raíz, donde sumó poderío, emitió un comunicado en el que se declaró oficialmente en quiebra. Los acreedores dijeron que no podía pagar sus deudas, por lo que le solicitaron al tribunal chino aprobar su bancarrota. Se trata de la empresa matriz de Hainan Airlines, considerada la aerolínea privada más grande y la cuarta más grande en cuanto a flota que tiene China.

En el 2015, el conglomerado hizo inversiones en el sector hotelero, específicamente en el Hilton. También adquirió participación en Deutsche Bank y todo parecía ir sobre ruedas. Para 2017 sumaba activos por 186.000 millones de dólares. El problema es que su músculo financiero estaba basado en deuda, la cual, en 2019, estaba bordeando los 110.000 millones de dólares. Una deuda tan alta, con un coletazo como el de la pandemia, no dio para más. En febrero de 2020, los funcionarios del gobierno en Hainan, sede del conglomerado, tomaron el control en un intento por resolver la crisis financiera de HNA, sin éxito.