A pesar de que el ciclo actual de desaceleración de la economía colombiana se inició a principios de 1996 se puede decir que solo hasta el año pasado las compañías más grandes y sólidas del país comenzaron a sentir realmente los efectos de la crisis. Por el lado de los ingresos las cosas no estuvieron tan graves. Las 100 empresas que componen la lista presentaron un crecimiento en ventas bastante superior al crecimiento de la economía como un todo _3 por ciento frente a 0,2 por ciento_ y más del 60 por ciento de las empresas de la muestra presentaron incrementos reales en sus ventas. Además las 100 aumentaron su participación del Producto Interno Bruto de un 39,5 por ciento en 1997 a un 41,5 por ciento en 1998, con ventas totales por 52 billones de pesos.Sin embargo, en términos de utilidades, los resultados fueron desastrosos. La utilidad operacional de las 100 empresas _el mejor indicador de la salud operativa de un negocio_ se desplomó un 97 por ciento en términos reales y cerca de una tercera parte de las compañías del escalafón arrojaron pérdidas en sus operaciones. En lo que refiere a la utilidad neta el comportamiento fue similar. La utilidad neta conjunta de las 100 cayó un 71 por ciento en términos reales el año pasado y cerca de dos terceras partes de las empresas de la muestra presentaron una disminución real en sus utilidades. Además un 25 por ciento de las empresas más importantes del país arrojaron pérdidas, una cifra sin precedentes desde que SEMANA prepara este informe. Uno de los factores que marcó la diferencia entre las empresas que ganaron y las que perdieron fue la disponibilidad de liquidez. Las compañías con excedentes de liquidez pudieron capitalizar sobre las altas tasas de interés, mientras que las que tuvieron déficit de caja debieron enfrentar costos de financiamiento astronómicos. La diferencia positiva entre la utilidad neta y la operacional _en contravía de lo que ocurre normalmente_indica que las empresas más grandes del país ayudaron a financiar al resto de la economía el año pasado.Los resultados operacionales de las 100 se reflejaron fielmente en sus balances. Los activos totales disminuyeron un 1,6 por ciento en términos reales mientras que los pasivos totales aumentaron en un 4,1 por ciento. De esta manera las empresas sufrieron una descapitalización bastante importante en el patrimonio total al disminuir un 11 por ciento en términos reales y el índice de endeudamiento _pasivosactivos_ incrementándose de 61 por ciento en 1997 a 65 por ciento en 1998. Así, las 100 principales empresas del país destruyeron valor contable por cerca de 6 billones de pesos _un 5 por ciento del PIB_.Los principales indicadores de rentabilidad también sufrieron un deterioro importante con respecto al año anterior _que dicho sea de paso fue bastante mediocre_. El margen neto _utilidad neta sobre ventas_ de las 100 cayó de 5,8 por ciento en 1997 a 1,6 por ciento en 1998. Por su parte el margen operativo disminuyó de un 3,2 por ciento a un 0,1 por ciento, lo que pone en evidencia que muchas de las empresas de la lista no lograron cubrir los costos de sus operaciones. Finalmente, en lo que se refiere a la rentabilidad sobre activos y patrimonio _que indican el retorno del capital invertido_, los resultados también fueron altamente negativos. La rentabilidad sobre activos _medida como la utilidad neta dividida por los activos de fin de año_ decreció de 2,1 por ciento en 1997 a 0,6 por ciento en 1998. Por otro lado, la rentabilidad sobre patrimonio _la utilidad neta dividida por el patrimonio de fin de año_ descendió de 5,8 por ciento a 1,9 por ciento. Con estos indicadores es claro que los accionistas de las empresas más importantes del país recibieron una rentabilidad muy por debajo del costo de oportunidad de su capital _particularmente si se tiene en cuenta que el año pasado el rendimiento sobre inversiones de menor riesgo, como CDT y papeles del gobierno, alcanzó niveles récord_.En el frente del empleo, paradójicamente, las 89 empresas entre las 100 que reportaron cifras mostraron un aumento del 2,7 por ciento en el número de puestos de trabajo _lo cual equivale a la creación de aproximadamente 6.000 empleos_. Sin embargo el impacto de las 100 sobre el empleo es bastante marginal. El número de puestos de trabajo generados por estas compañías _224.400 en 1998_representan solo el 3 por ciento de la población económicamente activa de las siete principales ciudades del país. Por su parte las ventas al exterior de las 100 empresas más grandes del país se contrajeron de manera importante el año pasado. Las 29 que reportaron exportaciones en ambos años presentaron una disminución del 11 por ciento en dólares en sus ventas al exterior. Con todo y esto, sus exportaciones totales _3.530 millones de dólares_ representaron cerca de una tercera parte de las ventas externas totales del país.En conclusión, lo más preocupante del caso es que la mayoría de los analistas anticipan que 1999 será peor que 1998. Los resultados preliminares de las empresas en el primer trimestre permiten anticipar que los saldos en rojo se multiplicarán durante el año en curso. Esto tendría un impacto negativo sobre la inversión y el empleo. Lo único que se puede esperar en esta coyuntura es que las empresas aprovechen la crisis para mejorar su productividad y eficiencia y poder entrar con el pie derecho a competir en la aldea global del siglo XXI.