En el Concejo de Bogotá, la cabildante Diana Diago puso en la palestra pública las cifras de colados en TransMilenio durante 2025, un problema de vieja data que, sin embargo, no se frena.
El efecto es grave, pues no solo se trata de la pérdida de ingresos para la ciudad, sino de un desincentivo al pago: los usuarios pierden la motivación de validar la tarjeta en el torniquete cuando ven a colados ingresar al sistema de transporte público.
Según las estadísticas actualizadas presentadas por Diago, el año pasado el Distrito perdió 265.000 millones de pesos en recaudo.
La cabildante obtuvo los datos a través de un derecho de petición, lo que evidencia que “el sistema de TransMilenio tiene un hueco enorme en sus finanzas y parte de ello es responsabilidad de los ciudadanos que le roban al sistema”.
De acuerdo con las cuentas de Diago, las pérdidas equivalen a 728 millones de pesos diarios y 38 millones de pesos por hora.
Diago criticó a la administración de Galán (Carlos Fernando) y a la gerente de TransMilenio: María Fernanda Ortiz, “por no haber logrado darle solución a esta problemática. Los colados afectan el sistema, sus finanzas”.
Falla en la gestión
Pese al hueco que dejan los colados, poco se avanza en las soluciones, por lo que Diago mencionó: la no instalación de puertas anticolados. De hecho, de acuerdo con las estadísticas de la concejala, “el sistema cuenta con 129 estaciones, y solamente 40 de ellas, es decir el 31 %, cuentan con puertas anticolados. Por lo tanto, el 69 % de las estaciones del sistema permanece completamente abierto favoreciendo la evasión. Esto no es un descuido técnico: es una falla de gestión que le cuesta una fortuna a la ciudad”, dijo Diago, al tiempo que pidió soluciones urgentes a la grave problemática.