El nombre de Jamie Dimon no pasa desapercibido en los círculos de los negocios, principalmente en los del sector bancario. Al multimillonario estadounidense se le atribuye la trepada del JP Morgan Chase a la casilla número uno entre los bancos más rentables estadounidenses. Desde 2005 es CEO presidente de esa entidad financiera, donde ya es tradicional que tenga un salario muy por encima del promedio de los líderes bancarios y financieros.

Se dice que en sus manos, JP Morgan ha logrado aumentar los activos del banco en un 110 % y las ganancias se han triplicado.

Con esos pergaminos, cerró el año 2020 con un ingreso salarial de 31,5 millones de dólares y su 2021 resultó mucho mejor. Según publicación de CNN, obtuvo un aumento de 3 millones de dólares adicionales, lo que implica que elevó su compensación en un 10 %, hasta 34,5 millones de dólares.

Comparativamente, el salario anual de Dimon en 2020 representó 395 veces el ingreso salarial promedio de un trabajador de JP Morgan, el cual fue de 80.102 millones de dólares en ese mismo año. Para poder remunerar a los empleados de esa manera, el JP Morgan debe tener ingresos millonarios.

Precisamente, según señaló CNN en su publicación, la semana pasada el JPMorgan reportó ingresos anuales récord: la cifra subió a 125.300 millones de dólares y logró sacar una utilidad neta de 48.300 millones de dólares. Así, ¿quién no?