La Sabana de Bogotá avanza como el principal polo de crecimiento industrial del país, en un contexto marcado por la disminución del suelo disponible dentro del perímetro urbano de la capital y por las limitaciones establecidas en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Esta combinación ha acelerado la relocalización de proyectos logísticos, centros de distribución y plantas de producción hacia municipios como Funza, Mosquera, Cota y Zipaquirá, donde existen mayores facilidades para el desarrollo de infraestructura industrial.
Según Fernando Bermúdez, CEO de Bermúdez Constructores, la oferta de terrenos industriales en Bogotá se ha reducido de manera significativa en los últimos años, lo que ha presionado al alza los precios del suelo urbano y ha orientado la inversión hacia zonas con mayor disponibilidad, mejor conectividad vial y procesos normativos más ágiles. A este fenómeno se suma el crecimiento del comercio electrónico, el transporte y la manufactura, sectores que requieren espacios amplios, flexibles y con vocación logística.
De acuerdo con los escenarios macroeconómicos citados por Camacol en su Revista Urbana, a partir de 2027 la economía colombiana mantendría un crecimiento moderado, apoyado en la demanda interna y la reactivación gradual de la inversión productiva. En este escenario, la construcción industrial y logística se consolida como un componente relevante del desempeño económico, al acompañar la expansión de la manufactura, el comercio y las cadenas de distribución.
Los municipios aledaños ofrecen menores costos por metro cuadrado, licencias más expeditas, disponibilidad de servicios públicos y acceso directo a las principales autopistas nacionales, condiciones que han favorecido el desarrollo de bodegas modulares, centros logísticos y parques industriales planificados.
“En los últimos cinco años, la construcción de infraestructura industrial en la Sabana se ha duplicado, evidenciando un cambio estructural en el modelo de crecimiento regional. Solo en el último año, la mayoría de los nuevos proyectos industriales se han concentrado fuera del perímetro capitalino, especialmente en los corredores estratégicos del occidente y norte de Bogotá”, señaló Fernando Bermúdez.
Analistas prevén que esta tendencia continúe, aunque advierten que la infraestructura vial, los tiempos de licenciamiento y la coordinación entre municipios serán determinantes para sostener el ritmo de expansión y equilibrar el desarrollo entre Bogotá y su entorno metropolitano.