El consumidor colombiano está transformando su relación con las fragancias, al pasar de opciones genéricas a una búsqueda de identidad. Para 2026, la tendencia se orienta hacia la perfumería de autor, caracterizada por composiciones que priorizan la calidad de las materias primas y la libertad creativa del perfumista sobre las producciones masivas.
De acuerdo con Esteban Velásquez, fundador de VOET, esta inclinación responde a una demanda creciente por exclusividad. “Esta inclinación responde a una búsqueda creciente por la exclusividad y el lujo que impulsará un crecimiento estimado del 8 % en el uso de las fragancias de nicho”.
Según el análisis de WGSN, el componente sensorial será determinante en 2026, especialmente entre conocedores que buscan productos multisensoriales capaces de evocar emociones y estimular los sentidos. En este contexto, cinco fragancias se posicionan como referentes del año.
Oud Maracujá, de la casa francesa Maison Crivelli, destaca por el contraste entre la intensidad del oud y la acidez de la fruta de la pasión. Bond No. 9 Signature, inspirado en Nueva York, combina oud, rosa, haba tonka y almizcle en una mezcla cálida y versátil.
Desde Colombia, VOET presenta Nocturne, una fragancia que integra diseño y arte, con notas amaderadas y especiadas que evolucionan en la piel. Por su parte, Mojave Ghost, de Byredo, propone una composición con ambreta, magnolia y sándalo, inspirada en las flores del desierto.
Finalmente, Creed Aventus, de House of Creed, mantiene su vigencia con una mezcla de piña, abedul y musgo de roble, consolidándose como una referencia dentro de la perfumería de alta gama.