Las empresas de telecomunicaciones viven un periodo de profunda transformación. No solo se trata de la llegada de 5G, una tecnología que mejorará la conectividad nacional haciendo posible llegar a nuevos territorios y que permitirá a los operadores ampliar su oferta de servicios especialmente en lo que a soluciones empresariales se refiere.

Paralelo a esto, los operadores de telecomunicaciones vienen implementando cada vez más soluciones en la nube, virtualización de redes e incluso aplicaciones de analítica e inteligencia artificial para hacer más eficiente su operación y poder rentabilizar mejor su negocio.

En este propósito de transformación empresarial y de generación de mayores eficiencias y rentabilidades, hay un desafío importante que los operadores enfrentan: el alto nivel de fraude del que es víctima este sector.

Los operadores de telecomunicaciones vienen implementando cada vez más soluciones en la nube. Foto: Getty Images

El fraude a nivel empresarial ha alcanzado niveles insostenibles. Según la reciente Encuesta Global de Crimen y Fraude Económico publicada por PWC, una de cada tres empresas (32 %) en una región como la latinoamericana acepta haber sufrido algún tipo de fraude en los últimos 24 meses. En el caso de las telcos se trata de un flagelo de altas dimensiones que lleva a que globalmente las empresas de este sector registren pérdidas anuales cercanas a los 30 mil millones de dólares.

La situación con referencia al fraude y a su impacto para los operadores se hace aún más desafiante cuando las legislaciones de los países (como fue el caso reciente en Colombia) avanzan en la protección de los consumidores y terminan llevando a los operadores a asumir toda la responsabilidad en caso de suplantaciones de identidad u otras modalidades de fraudes que se puedan presentar.

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Al hablar de modalidades de fraudes en el sector de telcos está identificado que uno de los principales problemas está en la etapa de la suscripción de los servicios. Los delincuentes suelen fabricar una identidad, con datos falsos o de otra persona para suplantarla, para la compra de suscripciones o de teléfonos celulares. Sí, muchas veces lo que hacen es tomar la identidad de otra persona y adquirir productos o tomar servicios a su nombre.

Los delincuentes suelen fabricar una identidad, con datos falsos. Foto: Getty Images

Un segundo tipo de fraude está relacionado con la adquisición de los equipos con la clara intención de no pagarlos. Se trata de actividades con dolo que representan el 15 % aproximadamente de los fraudes a las empresas de telecomunicaciones.

Y también está el caso del fraude con posible ayuda de los promotores, en los que los empleados de las compañías ubican aquellos casos en los que se han denegado solicitudes de crédito a clientes reales para la adquisición de los dispositivos. Una vez que estos pseudo-colaboradores se percatan de la situación, llevan a cabo modificaciones en las solicitudes y, mediante la reapertura de estas, logran la aprobación para hacerse de los teléfonos celulares a nombre de los clientes, hecho que representa aproximadamente el 40 % de los fraudes en el sector de telcos.

Y, finalmente, existe un tipo de fraude adicional que va más allá de la adquisición de los aparatos y que está relacionada con la sustracción de datos personales de aplicaciones financieras de los usuarios de los dispositivos, con lo que se suele realizar el robo de los fondos de las cuentas bancarias o el endeudamiento de los usuarios por medio de transacciones o compras realizadas por un tercero.

Un nuevo enfoque con analítica e inteligencia artificial

El manejo del fraude por parte de las telcos ha empezado a cambiar en el último tiempo. Lo que se ha venido evidenciando es que las tiendas de teléfonos celulares hoy tienen la posibilidad de reducir los riesgos por fraude

hasta en 50 %, a través de la implementación de soluciones de analítica avanzada e inteligencia artificial, sobre todo en aquellos en que los dispositivos son adquiridos con la intención de no pagarlos.

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Dentro de las funciones que la inteligencia artificial y la analítica avanzada de datos llevan a cabo ante estas situaciones, se encuentran la revisión minuciosa de los hábitos compra de los usuarios y que impacta incluso en temas como la originación de los créditos, en los que se incorporan análisis de las transacciones en tiempo real para determinar la ubicación y la modalidad e identificar posibles anomalías. De esta manera las telcos pueden evitar pérdidas de entre 40 y 50 % a las compañías.

La situación con referencia al fraude y a su impacto para los operadores se hace aún más desafiante. Foto: Getty Images

De igual manera, es cada vez más importante calcular la propensión al fraude en cada etapa basados en motores analíticos; mejorar la gestión de alertas de fraude; automatizar la detección y seguimiento de esquemas de fraude identificados; utilizar la analítica para descubrir indicadores predictivos basados en modelos de aprendizaje automático para evaluar los riesgos de fraude en un futuro; tener un enfoque analítico híbrido que permita detectar el fraude a nivel de evento, transacción, entidad o red.

Es mucho lo que se está transformando y lo que se puede renovar por parte de las empresas de telecomunicaciones para tratar de controlar o reducir los niveles de fraude.

Es cierto que los ciberdelincuentes se tecnifican cada vez más, pero la innovación y la sofisticación de soluciones como las de la analítica y ahora de inteligencia artificial son las pueden cerrar esta puerta y contribuir a generar las eficiencias esperadas para los operadores.