Lupa al canal de televisión pública en el Eje Cafetero, Telecafé. Así lo anunció la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), al confirmar que anda en pos de determinar si la empresa industrial y comercial del Estado, Telecafé, instrumentalizó su régimen contractual especial para direccionar de manera deliberada 11 invitaciones privadas en favor de la sociedad Du Brands.

Los recursos involucrados, que son objeto de investigación por parte de la SIC, ascienden a 43.200 millones de pesos, cifra que representa el 34 % de la totalidad de los dineros destinados por Telecafé para el servicio de apoyo logístico durante el periodo de 2018 a 2022, señaló la entidad de vigilancia.

Logo Telecafé, canal público del Eje Cafetero Foto: Web de Telecafé

Denuncia de un senador

La SIC manifestó que la denuncia acerca de lo que estaba ocurriendo, fue interpuesta por el senador Edwing Fabián Díaz Plata.

A partir de allí arrancó la investigación, la cual fue complementada con el análisis de las publicaciones de comunicación.

Año preelectoral, con festín de contratos y aumento de la contratación directa o ‘a dedo’. Lo que dicen las cifras

En el expediente que lleva la SIC, sobre este caso, figura que los elementos probatorios recaudados sugieren que Du Brands habría celebrado millonarios contratos, principalmente con entidades del sector central, para eventos y operación logística como consecuencia de su cercanía con el gobierno de la época.

“Esta Superintendencia concentró sus facultades de policía administrativa en Telecafé, entidad que fue el principal cliente público de Du Brands durante el periodo investigado y, en esa medida, presuntamente habría sido el vehículo público predominante para la canalización de estos recursos.

Hay que recordar que Du Brands fue ganando fama en el país porque es una de las que logra hacerse de contratos millonarios con el sector público.

Contratación pública Foto: getty images

Usaban la selección flexible, que es menos controlado

En este caso en particular, la SIC estableció que “el análisis de los manuales internos de contratación de Telecafé reveló un diseño vulnerable que facilitaría las prácticas de direccionamiento en los procesos de selección. Fue así como se identificó la existencia de una asimetría procedimental: aquellos contratos derivados de convenios interadministrativos — cuyas cuantías individuales superaban los 1.000 millones de pesos— se tramitaban bajo un modelo de selección flexible, provisto de controles ostensiblemente inferiores a los exigidos para la contratación de mínima cuantía, tasada en apenas 30 millones de pesos".

Según la SIC, “las declaraciones practicadas indicarían que las decisiones fundamentales para la adjudicación de los contratos habrían sido determinadas sin la aplicación de los controles indispensables para garantizar una verdadera selección objetiva".

Martillo de juez Foto: Freepik

Además, la definición de los competidores invitados y la selección del proponente adjudicatario del contrato se realizaron prescindiendo de los criterios objetivos y comparativos indispensables, sustituyendo la elección de la mejor oferta para la entidad contratante por una decisión discrecional que hasta ahora no aparece justificada.

No se ve el pluralismo

Para la entidad de control y vigilancia, habría una invisibilización del pluralismo de oferentes. Ello, porque. “a pesar de que Telecafé disponía de un banco de aliados formalmente constituido por 91 empresas con capacidad y disponibilidad para prestar el servicio de apoyo logístico, la entidad habría mostrado una persistente e injustificada preferencia por promover la contratación de los servicios de Du Brands".

En consecuencia, ese favoritismo en volumen y cuantía hacia un único actor no habría obedecido a criterios de selección objetiva.